10 cosas que aprendimos de Irving Penn

Junto a Richard Avedon y Helmut Newton, Penn se disputa el puesto del mejor fotógrafo de retratos de todos los tiempos. Seis décadas de trabajo le avalan en la confirmación de un estilo fotográfico basado en el "menos es mas".

 

IrvingPenn culturainquietaIrving Penn. Photo via All About Jazz

 

66 años de oficio al frente de una publicación como Vogue -para quién realizó nada menos que 165 portadas-, Harper’s Bazaar o sus innumerables trabajos publicitarios para grandes marcas hacen que Penn sea alguien muy importante en la historia de la fotografía.

Pero su trabajo no se reduce exclusivamente a la moda y la publicidad, Irving realizó también algunos de los retratos más icónicos de la historia como son los de Picasso, Marcel Duchamp y Truman Capote, además de haber expuesto en algunos de los museos más importantes del mundo.

Por todo esto, y mucho más, su saber hacer influye a día de hoy en gran parte de la fotografía actual y en otras disciplinas estéticas. Estas son solo algunas de las cosas que el maestro nos enseñó:

 

1. Todos los fotógrafos tienen inseguridades, incluso Irving

En 1991 el fotógrafo hacía estas declaraciones al New York Times "Me gusta que el estudio no sea demasiado grandioso. Tampoco yo me siento grandioso, todavía estoy lleno de dudas sobre mi capacidad de obtener la imagen que voy a tomar". Quizá ese no dar nada por sentado fuera lo que le llevó al éxito.

 

 

2. Cuanto más simple sea un retrato, mejor

Pensados, planeados y trabajados, pero centrados en el sujeto en que fotografiaba. Ni accesorios ni ropa demasiado llamativa, Penn utilizaba tan solo un fondo liso para no distraer la atención de lo realmente importante: la persona.

 

 

Bee on Lips, New York, 1995 . #IrvingPenn #colorphotography #beauty

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3. Debemos decidir entre blanco y negro o color

No se sabe muy bien si por distinguirlos de su trabajo más comercial o por evitar que envejecieran, la mayoría de sus míticos retratos son en blanco y negro.

Decantarse por cualquiera de las dos opciones es una decisión muy personal que debemos tomar.

 

 

4. No se trata solo de hacer retratos sino de diseñarlos y construirlos

Su bagaje como pintor y Director de Arte hacía que las líneas y simetrías de sus retratos estuvieran muy estudiadas. El arte está en hacer que esto parezca fruto de la casualidad.

 

 

5. Utiliza la iluminación direccional

La iluminación que proviene de un lateral proporciona a la imagen un aire dramático. En muchos de sus retratos Irving usa el contraste, lo que obliga al ojo a dirigirse hacía la parte más brillante, que normalmente suele ser el rostro.

 

 

6. Juega con las perspectivas

Este mago de la foto disparaba desde ángulos poco habituales y con lentes inusuales. Conocía a la perfección las reglas correctas de la fotografía para romperlas a su antojo.

 

7. Creaba el ambiente adecuado

La mismísima Diana Vreeland, editora de Vogue declaraba "el estudio de Irving Penn es como una catedral. El estudio de David Bailey es como un club nocturno". Y es que, el espacio de trabajo de Irving era limpio, tranquilo y ordenado y en él se ocupaba de encontrar ese momento en el que el personaje a fotografiar se encontrará igualmente sereno y auténtico.

El fotógrafo era callado y educado, de lo que podemos extraer la lectura de que nuestras fotografías van a estar marcadas por la actitud y el entorno que creemos. Irving era como sus fotos, serenas, bellas y honestas.

El peluquero Sam McKnight describe de esta manera la experiencia de trabajar con él:

 

 

8. Retratar a tipos de personas diferentes

Celebridades, supermodelos y políticos aparte, el estadounidense fotografía a todo tipo de gente incluyendo a la clase obrera parisina en su serie Small Trades o a personas con las que se cruzaba en sus viajes por Perú, Benin, Creta, Marruecos, Nepal o Nueva Guinea.

La fotografía de retrato requiere también de cierto compromiso con la humanidad y la sociedad para no centrarnos exclusivamente en la individualidad.

 

 

 

 

9. No dejar nunca de probar cosas nuevas

Irving nunca dejó de experimentar con técnicas, luces o equipos nuevos, incluso cuando ya era muy mayor. Estamos seguros que a día de hoy se estaría divirtiendo de lo lindo con Photoshop.

 

10. Demostró que se puede ser fotógrafo hasta el final

Hasta tal punto que su última publicación en Vogue fue la del mes de Agosto de 2009, Irving fallecía el 7 de octubre de ese mismo año.

El también legendario Albert Watson cuenta esta anécdota "Recuerdo que coincidí con alguien que estaba trabajando para Irving Penn, entonces le pregunté cómo estaba, y me dijeron 'Ah, a él solo le gusta trabajar ahora tres días a la semana'. En ese momento, dije: "¡Pero si tiene 91!. El gran Irving Penn y todo lo que nos enseñó...

h/t: Petapixel

 

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