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Cabeceras-SECCIONES-ESTIMULANTE

Bailarina, la vida de muchas de nuestras madres

¡Todos al paro! Por favor, los jóvenes y las mujeres primero, que somos muy gentiles. ¡Qué digo yo! ¡Nooooo! Las mujeres que se queden que para eso les pagamos un 25% menos del salario, y a poder ser, que estén buenorras, solteras y sin hijos; y lo de la carrera da igual, son muy listas y aprenden pronto, y además están tan bien en sus poltronas.

 

Mark Olich Ballet photography 16

 

Así me despierto de un sueño. La obra de Vizcaíno Casas ahora es una cruda realidad y yo soy una joven de 30 años, licenciada, en paro y sin estar demasiado “buenorra”.
En mi casa somos cinco mujeres, por lo que padre, el pobre, siempre se ha definido como “feminista” sin abordar a fondo el sentido y significado del concepto.
No sé si sería un mecanismo de defensa ante tanta fémina o una profunda preocupación por posibles desigualdades e injusticias que el “patriarca” del clan atisbaba ya desde antaño.

No iba desencaminado, y un embarazo fue el culpable de un despido improcedente en la familia, el retiro laboral durante años para poder criar al polluelo.
Renunciar para criar, y así lo hizo. Y ahora es demasiado mayor y no está actualizada, por lo que es la madre de una feliz y bien criada niña PERO piensa que le gustaba su trabajo y era muy buena y que cuando el polluelo vuele, recordará sus años mozos y le contará a sus nietos que ella era una mujer lista y que sacó de apuros a la empresa que le dio un puntapié y directa la lanzó al larguero laboral.
O se lamentará de no haber nacido en Suecia o Dinamarca, no por el hecho de ser una rubia de descapotable, sino porque allí en las latitudes norteñas son sensibles y justos y no hay que elegir entre ser madre o trabajadora...

 

Mark Olich Ballet photography 2

 

Mi madre fue madre cuatro veces, renunció a sueños de costurera y bailarina; ahora cose para su nieta y baila al son de los anuncios de la televisión, a ella hemos pensado alzarle un monumento en el salón de la casa pero nunca lo hemos hecho.

Sigue siendo guapa y graciosa, detallista, inteligente, sensible y fuerte a la vez, una cocinera diez, buena madre y buena esposa, vecina valedera... Pero no fue costurera, ni le pagaron por hacer los trajes más serafines de la vereda o por hacer esfuerzos cada sábado en el mercado para poder comprar lenguados...
Es una mujer fuerte y lista, con sentido del humor, algo despistada... Quién sabe a lo que podría haber llegado si su labor se hubiera expandido de puertas hacia fuera; quizá una gran bailarina de danzas populares, o maestra de confección el la Escuela de Artes, o psicóloga, que sin tener el gusto de conocer a Freud, Piaget o a los conductistas, psicoanalistas y demás pirados, ella tiene el don de mirar a los ojos y saber en qué nivel espiritual te encuentras... ¿Existe unos honorarios justos a tanto trabajo, dedicación y esfuerzo intramuros?

 

Mark Olich Ballet photography 34

 

Esta noche volveré a soñar, y no soñaré con campos de concentración de paradas, ni con montañas de ilusiones en crematorios, ni dictadores, ni con desigualdades, injusticias ni con frustraciones varias y humanas.
Soñaré con mujeres que salen de las sombras de la historia, abuelas con monolitos en sus casa que cuidan ahora de sus nietos, con el polluelo que no tendrá que elegir entre trabajar fuera de casa y ser mamá, con mi hermana y por su vuelta del exilio laboral...me despertaré contenta.

Y sobre todo soñaré con mi madre vestida con el traje regional, bailando en un teatro repleto de gente...

 

Mark Olich Ballet photography 24

 Todas las fotografías, obra de Marck Olich

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