¡Otro Ecce Homo! Una vecina de Asturias embadurna de glitter tres tallas de los siglos XV y XVI

Ahora es Asturias, tierra soñada por mí, el nuevo escenario de un sacrilegio artístico.

 

tallaspintadas culturainquieta2 

 

No sabemos qué es lo que lleva a estos lugareños a empuñar pinceles, brochas, espátulas...para realizar, seguro que con toda su buena intención, estas catástrofes artísticas. ¿Qué extraño poder les posee para ser restauradores de sus santos, tallas e iglesias? ¿Qué fuerza interior les lleva a cometer estos crímenes artísticos?

El caso es que ha vuelto a pasar, ahora en Rañadoiro, en el concejo asturiano de Tineo, donde una paisana ha pintado "a lo eccehomo" tres tallas de madera de los siglos XV y XVI que se encuentran en la ermita del lugar.

Se trata de tres figuras, una de la Virgen con el Niño y Santa Ana, otra de San Pedro, y otra de la Virgen con el Niño Jesús, éstas dos últimas policromadas. Las tres tallas de madera, anteriormente completamente sobrias, ahora lucen pintadas con vivos colores, desde el "verde lechuga" al fucsia o el azul añil. 

 

tallaspintadas culturainquieta

 

Tras pasar por las manos aficionadas de María Luisa el resultado es este. Una virgen, antes morena, ahora con pelo color aguamarina. Quizá María Luisa sea una amante del trap o de las tendencias de moda que parten el bacalao ( como son el gitter y el brillii brilli).  En redes sociales comparan ya su desaguisado con el desastre de Borja.

"Las figuras estaban horrorosas y las pinté para ponerlas mejor" declaró la restauradora aficionada. 

 

eccehomo asturias

 

Ésta no la primera restauración fallida de piezas antiguas de gran valor por manos inexpertas. Una de las más célebres fue la realizada por una octogenaria llamada Celia en un fresco de un eccehomo en Borja (Zaragoza), en 2012.

Posteriormente se han producido otras polémicas restauraciones como la de una imagen del altar mayor de la parroquia de San Sebastián de Reinosa (Cantabria) o la de una talla de San Jorge del siglo XVI, en la iglesia de San Miguel de Estella (Navarra).

 

playmobil

 

Los restauradores se muestran una vez más indignados: «¿Qué tipo de sociedad permite pasiva que destruyan ante sus ojos el legado de sus antepasados?» Quizá una sociedad cegada por brillar, por resplandecer y por el glitter, mucho glitter.

h/t: Agencia EFE

 

logo

    

 

Uso de cookies. Utilizamos cookies de terceros que analizan de forma estadística el uso que hace de nuestra web para mejorar nuestros contenidos. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra Política de Cookies.