Glen Taylor reconstruye piezas de cerámica reinterpretando la milenaria técnica japonesa del Kintsugi

El kintsugi es la práctica de reparar fracturas de la cerámica con barniz o resina espolvoreada con oro. Plantea que las roturas y reparaciones forman parte de la historia de un objeto y deben mostrarse en lugar de ocultarse. Así, al poner de manifiesto su transformación, las cicatrices hiembellecen el objeto.

 

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Entre la afanosa muchedumbre de metáforas que relacionamos con la vida, la de la cicatriz es una que nos atañe a todos. El mundo se encarga de agrietarnos, de llenarnos de fisuras, y es allí donde reside para nosotros un crisol de posibilidades; la cicatriz se convierte en una ocasión para enfrentarnos al mundo. Mas nadie ha planteado esta metáfora con tanta belleza, con tanta claridad, como los japoneses en el arte kintsugi (o kintsukuroi).

Por eso, nos ha encantado la propuesta de la artista Glen Martin Taylor que hace suya esta técnica japonesa milenaria reparando los fragmentos de porcelana con elementos como alambres de metal, cubiertos oxidados, papel de periódico y hasta con un par de viejos zapatos de bebé. 

  

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Como ebanista que es, Taylor está totalmente familiarizada con la cerámica y ha sabido cómo recomponerla con elementos, en prinicipio, totalmente antagónicos: "Había leído sobre el antiguo arte de Kintsugi y décadas antes había aprendido a colar láminas de cobre y soldar vidrieras. De repente sentí que el rango expresivo emocional era infinito ", escribe.

El proceso requiere el mismo esmero, la misma paciencia y exáctamente la misma filosofía. La de ver luz a través de ás grietas, la de la felicidad de reparar y de funidr en un solo objeto, las piezas perdidas.

 

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Glen Tylor: Web

 

 

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