50 años de ‘Space Oddity’, la oda de David Bowie a la era espacial

1969 fue un momento histórico que encontró un reflejo preciso en la canción 'Space Oddity' de David Bowie.

 

david bowie Space Oddity
 

 

Hace 50 años, una de las narrativas que sostenían al mundo era la llamada "carrera espacial", una empresa derivada directamente de los avances que la tecnología aérea y de comunicaciones había tenida en la segunda guerra mundial y, por otro lado, enmarcada en la rivalidad de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Rusia soviética. La ciencia, la política, la tecnología, los intereses económicos y otros ámbitos de la cultura humana se vieron involucrados en el propósito de explorar el espacio exterior, el cual de alguna manera nos ha acompañado desde el primer momento en que un ser humano levantó la cara al cielo nocturno y quiso saber de qué estaban hechas las luces que resplandecían allá en lo inalcanzable.

En ese contexto, un punto culminante de la era espacial fue el momento en que la expedición del Apolo 11 llevó a la Luna a dos seres humanos, los astronautas Neil Armstrong y Buzz Aldrin, entre el 20 y el 21 de julio de 1969, un hecho que muchos ponen en duda (asegurando que se trató de un montaje cinematográfico), pero que en todo caso dio a aquella época una atmósfera singular, alimentando ciertos sueños y ciertas expectativas, llenando el cosmos con nuevos significados.

 

David Bowie – Space Oddity (Vídeo oficial)

 

1969 fue también el año en que David Bowie grabó y dio a conocer su canción "Space Oddity", una de sus composiciones más originales y emblemáticas. La canción refleja parcialmente esa novedad con que se vivió la era espacial, el nuevo vocabulario con el que arribó pero, quizá por encima de todo, las emociones que suscitó en algunos, a medio camino entre el asombro y el temor.

Sí, aunque tal vez pueda sonar un tanto extraño, el temor, pues quizá por primera vez en su historia el ser humano comenzó a tener pruebas irrefutables de la escala ínfima que nuestro planeta tiene en comparación con la vastedad del cosmos. Aquí estamos nosotros, con toda la importancia que nos damos, toda nuestra historia, nuestras tradiciones, nuestras guerras, los logros que más nos enorgullecen, y también el mundo natural del que formamos parte, las millones de especies de seres vivos con quienes compartimos la Tierra, los mares, las montañas, los ríos, aquí estamos y sin embargo somos apenas como un grano de arena flotando en el vacío: ya no esa “oscuridad sublime” de la que habla W. H. Auden en un poema, tan propia del ser humano que mira al universo entero girando en torno a su contemplación; ya no eso, sino una nada absoluta e indiferente:

 

'The More Loving One'
W. H. Auden (1907-1973)

Looking up at the stars, I know quite well
That, for all they care, I can go to hell,
But on earth indifference is the least
We have to dread from man or beast.

How should we like it were stars to burn
With a passion for us we could not return?
If equal affection cannot be,
Let the more loving one be me.

Admirer as I think I am
Of stars that do not give a damn,
I cannot, now I see them, say
I missed one terribly all day.

Were all stars to disappear or die,
I should learn to look at an empty sky
And feel its total dark sublime,
Though this might take me a little time.


"Space Oddity" participa de ese espíritu. De alguna manera Bowie encontró las palabras y la música para cantar la insignificancia del destino humano frente al cosmos, pero también el dejo de melancolía que necesariamente nos asalta cuando nos damos cuenta de ello.

 

Os dejamos como guinda una playlist desde la cuenta en Spotify de Cultura Inquieta:

 

It's about Bowie

 

via pijamasurf

 

 

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