El día que David Bowie salió a tomarse unas cañas por Madrid

Madrid, capital de tabernas y de barras que aguantan el peso de los días. Bowie, hombre de las estrellas con ganas de tomarse unas cañas en una ciudad que vibraba al son de sus sonidos psicodélicos allá por 1987. 

 

frampton bowie 750 Bowie  y Frampton durante su periplo hasta la Plaza Mayor

 

En 1987 y con 'Never Let Me Down' en el mercado, el músico se embarcó en una grandilocuente gira de casi 90 shows y dos años de duración a la que denominó Glass Spider y para la que contó con Peter Frampton como guitarrista principal. Pese a que tanto el álbum (uno de sus más vendidos) como la gira fueron ásperamente criticados, Bowie se encontraba en uno de sus momentos de mayor popularidad.

Aquella gira desembarcó en el Estadio Vicente Calderón el 6 de julio de aquel año -un día después lo haría en el Miniestadi de Barcelona-, por lo que las imágenes corresponderían a esos días.

 

La MTV recuperó esta joya de video que nos muestra a Bowie paseando por la capital de España en 1987:

 

Catorce minutos le costó a David Bowie en 1987 entrar en la Plaza Mayor para tomarse, con gesto triunfal, una caña. Con motivo del que sería su 70 cumpleaños, MTV colgó en su canal de YouTube este vÍdeo del artista junto a Peter Frampton paseando por las catizas de la capital. No podemos evitar sentir nostalgia de un Madrid entre graffitis, coches de nuestra infancia y jóvenes que despertaban de un tiempo gris a golpe de sueños y nuevos aires. 

Tras escabullirse del gentío, Bowie ironizó sobre aquel encuentro imposible: “No hay nada como salir del estudio y dar un paseo con 300 ó 400 amigos buscando un bar”. Aquellos amigos, por inercia, lo condujeron hasta la cerveza deseada.

 

david bowie .madrid jpg

 

Bowie inicia su particular paseo en la Plaza de Santa Ana caminando junto a Frampton y saludando a los espontáneos con los que se cruza, intentando entrevistar a un perro, esquivando un Renault 4 después de que le pite, rebuscando entre los restos de una obra o bromeando al afirmar que los azulejos que decoran el tablao de Villa Rosa los pintó El Greco.

Cuando murió Bowie, muchos madrileños pidieron que le pusieran una plaza en Malasaña. Al final no pudo ser, pero el hombre que quería llegar a Marte, lo hizo también al corazón de Madrid y de sus habitantes.

 

Por Astrolábica 

 

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