Nos ha dejado Lou Ottens, el padre de las cintas de cassette

¿Os acordáis de aquel tiempo en el que tener un walkman era tan necesario casi como respirar?

Cuando saltan estas noticias, un pequeña parte de nosotros se apaga. A lo largo de la historia, han existido personas que han ido dejando un legado patromonio de nuestra emotividad. 

Es el caso de Lou Ottens, ingeniero holandés famoso por inventar la cinta de cassette, quien ha cerrado los ojos al mundo a los 94 años. Fue a principios de los años sesenta cuando Ottens dirigió el equipo que desarrolló el casete en la compañía Hasselt, propiedad de Endhoven Philips.

 

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Lou Ottens

 

A inicios de los ’60, Ottens pretendía crear un formato de audio pequeño. “Como nuestro objetivo era hacer una grabadora de bolsillo, nuestro invento debía caber en el bolsillo lateral de mi chaqueta”, explicó el neerlandés en una entrevista con el medio The Register. “Hice un bloque de madera que encajaba en mi bolsillo, y seguimos ese modelo. Eso no significa que llevar la grabadora real en mi chaqueta sea muy cómodo o aconsejable”.

 

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Comercial de Philips, años 70

 

Este formato vivió sus décadas doradas durante los setenta y los ochenta, conviviendo con el vinilo. Las cintas de cassette se convirtieron en el formato físico de la música comercial y casera durante más de 30 años, hasta que en los años 90 fueron sustituidas por el CD. Curiosamente, otro formato físico en el que Lou Ottens fue una figura clave para su creación.

La idea de funcionamiento del cassette, consistía en usar cintas magnéticas para grabar señales analógicas para la reproducción. Estas, eran introducidas en una caja de plástico con dos carretes entre los cuales pasaba la cinta magnética, a unos 4,76 centímetros por segundo. Además, permitía que se combinaran dos pistas, es decir, los famosos lados A y B.

 

50 años de la creación de las cassettes 

 

Como suele ocurrir, el sistema de Ottens comercializado por Phillips pronto comenzó a ser replicado por otras compañías. De hecho, más tarde el mismo ingeniero firmó un acuerdo con Sony para que se comercializara un modelo estándar, y más aún, la firma japonesa patentó el walkman con lo que masificó el invento. “Eso todavía me duele”, comentaba cuando lo recordaba, ya que esperaba que fuera Phillips quien inventara el susodicho aparato reproductor.

Finalizó su carrera en 1986. Un periodista le preguntó si sentía orgullo por su invento y Ottens confesó: “No tengo el dial del orgullo”.

Gracias por tantas horas de generosidad y de sueños. 

Por 

 

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