Entrevista a Goran Bregovic
Goran Bregovic inaugura el Festival Cultura Inquieta el 10 de julio en la Plaza de Toros de Getafe

“Mi vida está dividida por la guerra de los Balcanes, hay un antes y un después”

El músico bosnio llega a Madrid con una formación “festiva y bailable”

A pesar de que no es precisamente un recién llegado a esto de la música, Goran Bregovic (Sarajevo, 1950) afirma sentirse como un niño que no para de descubrir cosas nuevas. Tiene varios proyectos ilusionantes entre manos que le mantienen vivo y le hacen encarar el futuro con optimismo y una gran emoción. El músico bosnio –aunque él se denomina yugoslavo-, de padre croata y madre serbia y que empezó su carrera bajo el yugo del comunismo, llega al Festival Cultura Inquieta de Getafe con la intención de dar lo mejor que tiene sobre el escenario de la Plaza de Toros. “Sólo así puedo divertirme”, dice.

-¿Qué señas de identidad hacen que la música balcánica sea diferente de las demás?
-Contiene ritmos muy fuertes y complejos, y eso es lo que gusta al público. Algunos pinchadiscos han comenzado a interesarse por la música de los Balcanes y está llegando a un público más joven en las salas de baile. Me dijeron que la mitad de la audiencia en mi concierto en el Lincoln Center, en Nueva York, eran pinchadiscos. Este nuevo interés está teniendo un efecto revitalizador y da la sensación de que la música de los Balcanes se regenera de alguna forma. ‘Gas-Gas’, de mi CD ‘Alkohol’, es la primera canción que Universal dio permiso para ser re-mezclada, y estoy muy contento de esta aventura con el pinchadiscos Shantel. Mis arreglos son en su mayoría un tanto barrocos; y no viene mal que a veces alguien los simplifique.

-¿Qué diferencias hay entre escribir para una película o para un disco? ¿Cómo fue el proceso creativo con el director Emir Kusturica? ¿Se involucraba en su trabajo?
-No hay ninguna diferencia realmente. Cuando compuse por primera vez para una película, ‘El tiempo de los gitanos’, de Kusturica, yo era probablemente la mayor estrella de rock de mi país, y lo hice por amistad con el director. Mi música fue utilizada para sus películas, pero no la escribí siguiendo el método de ilustración que utilizan los compositores de cine, mi música ya existía de manera independiente. Hoy interpreto mi música tal y como fue escrita originalmente, antes de que se adaptara al cine, por lo que las imágenes no están vinculadas orgánicamente a la música.

-Usted es un gran exponente de la fusión y ha creado muchos vínculos entre el rock y la música gitana de los Balcanes. ¿Cómo fue el proceso de descubrir los ritmos y sonidos que forman parte de la historia antigua de Europa Central?
-No había demasiado que descubrir, siempre me ha impresionado mucho la música tradicional. Con quince años ya me ganaba la vida tocando esa música. El gran éxito que tuvo mi antiguo grupo de rock, Bjelo Dugme, se debió precisamente a que nos inspirábamos en la música tradicional y los inevitables gitanos. Así que, prácticamente, he estado haciendo lo mismo toda mi vida; pero cuando era más joven creía que mi música tenía que ser disfrazada con el vestido occidental que tanto impresionó a la juventud de los países comunistas de Europa del Este. En cierto modo, se podría decir que siempre he tocado la misma música, sólo que una vez me puse los pañales y ahora me pongo la ropa de siempre.

-¿Cómo ha afectado la música a su vida personal?
-En la época comunista, cuando era una estrella en Yugoslavia, el impuesto sobre la renta era del 90%. Como me molestaba mucho darle tanto dinero al gobierno, me dedicaba a sacar un disco cada tres años. El resto del tiempo lo pasaba escalando, navegando en yate o en un club de boxeo del que fui presidente; no tenía nada mejor que hacer. Descubrí el placer de trabajar hace tan solo quince años y ahora trabajo ocho horas al día, como la mayoría de las personas normales.

-¿Alguna vez ha pensado en explorar la música flamenca? ¿Se siente atraído por este estilo?
-Cuando era más joven pensaba que las posibilidades de investigar las distintas músicas del mundo eran infinitas. Con la edad que tengo, cuando me estoy dando cuenta de lo corta que es la vida y siento que las energías para meterse en algo a corazón abierto son limitadas, hace tiempo que dejé de investigar y me limito a componer música de los Balcanes. La música que escribo es por y para los Balcanes. Tengo la suerte de tener miles de seguidores en todo el mundo. Mi objetivo es no salirme de los parámetros de la música balcánica, no porque no quiera, sino porque no tengo tiempo.

-Usted nació en Sarajevo, de padre croata y madre serbia. ¿El conflicto entre ambas comunidades les afectó de alguna manera?
-Como les pasa a todos los ciudadanos de Sarajevo, mi vida está dividida por la guerra, hay un antes y un después. Tuve la suerte de estar en París terminado el musical ‘Arizona Dream’ cuando estalló el conflicto. Antes de la guerra yo ya me había retirado, no quería tocar más. En París aceptaba lo que me se ofrecía: música para anuncios, películas... Más tarde me pidieron que compusiera un cuarteto de cuerdas para el Balanescu Quartet, y así fue cómo empezó la segunda parte de mi carrera. Adapté mi música de cine para los escenarios (interpretada por músicos tradicionales y una orquesta sinfónica), escribí algunas canciones nuevas y nació mi grupo, Wedding and Funeral Band. Fuimos de gira a Grecia, Polonia, España e Italia; y luego mi música se extendió como un reguero de pólvora. En cierto modo me he beneficiado de la guerra,  mi segunda carrera empezó gracias a ella.



-¿Cree que la música pudo ayudar, de alguna manera, a pacificar el conflicto?
-Ya soy demasiado viejo y me encuentro demasiado lejos de los tiempos en que, por vanidad, imaginé que el arte podía cambiar el orden de las cosas. ¡Pero todavía soy muy joven para perder la esperanza! Sin embargo, en la época comunista el arte y los artistas eran muy importantes en Yugoslavia. Ellos eran los únicos que tenían la posibilidad de introducir un sistema de valores que difería del oficial sin ir a la cárcel (o casi). La resistencia a través de la cultura era una motivación enorme para los artistas de la época comunista. Cuando esta motivación desapareció, cientos de artistas importantes de aquella época desaparecieron también. La cultura es un sistema de valores nacidos de la política, y la sub-cultura es algo que emana de la propia vida. Así que cuando la sociedad cambia, la sub-cultura, el instigador más importante de la cultura, va en otra dirección.

-La instrumentación tiene un gran protagonismo en sus conciertos. ¿Cómo será su orquesta en el Festival Cultura Inquieta? ¿Habrá novedades?
-Cuando volví a tocar en directo, hace unos diecisiete años, empecé con una formación clásica con coro mixto y orquesta sinfónica. Pero enseguida me puse a eliminar todo lo que me molestaba, y lo que más me molesta es el sonido artificial de una sintonía. Así que eliminé los instrumentos de viento y los reemplacé por la flauta tradicional. También quité el coro de atractivas mujeres y lo sustituí por cantantes búlgaros, he hice lo mismo con el masculino por voces de la iglesia ortodoxa. En lugar de músicos de instrumentos de metal opté por poner a toda una banda de gitanos, y añadí percusión tradicional en lugar de timbales. Así que mi formación suena ahora de una manera natural, como a mí me gusta. Llego al Cultura Inquieta con mi Wedding and Funeral Band, la habitual de los últimos años. Los conciertos con una banda pequeña -cinco instrumentistas, dos voces búlgaras, un percusionista y cantante y yo- son más festivos y bailables que los que se llevan a cabo con una gran formación. Tocaremos temas de mi último disco, ‘Champagne for Gypsies’, así como piezas de mi ópera ‘Karmen with a Happy Ending’ y del ‘Tales and Songs from Weddings and Funerals’, además de algunos clásicos.

-¿Qué espera del concierto que dará en el Festival de Cultura Inquieta?
-Siempre doy lo mejor que tengo en el escenario, sólo así puedo divertirme, independientemente de estar ante 250.000 personas, 2.500 o 750. Si me divierto actuando, el público también lo disfruta y ese es mi único objetivo para el concierto en Madrid.

-‘Champagne for Gypsies’, del 2012, fue su último álbum. ¿Volverá pronto a meterse en el estudio?
-Tengo algo de material nuevo (que sonará en mi concierto en Madrid), pero tiene que madurar, por lo que el próximo disco tendrá que esperar un tiempo. En este momento estoy trabajando en una serie de televisión sobre mi ópera ‘Karmen with a Happy Ending’, escribiendo un concierto para violín y preparando mi próxima ópera: ‘Orfeo di Bregovic '. Todos estos proyectos, que son a largo plazo, son muy emocionantes, y me siento como un niño: aprendiendo y descubriendo muchas cosas nuevas.

© Cultura Inquieta / Daniel Leguina

Plaza de toros de Getafe. Apertura de puertas: 20:00h. Inicio de conciertos: 21:00h. Antes del gran Goran Bregovic abrirán la noche los incendiarios Moreland & Arbuckle.

Entradas: 26 EUR anticipada/ 29 EUR en taquilla

La compra de entradas está sujeta a la aceptación de las condiciones generales de venta.

En caso de acudir con menores de edad, rellenar este formulario

 La prensa dice de Goran Bregovic:

"La mejor fiesta musical del año."

- San Francisco Examiner

 "Hechizantes partes iguales de celebración y de sensibilidad."

- Los Angeles Times

 "Un espectáculo inolvidable para todos".

- San Francisco Examiner

 "Esta es música del mundo, forjada de elementos dispares que crean algo nuevo y vibrante."

- El Cleveland Plain Dealer

 "Goran Bregovic es el catalizador y el maestro de ceremonias de un espectáculo musical diferente de cualquier otro espectáculo".

- San Francisco Chronicle

 "Ya era hora de fiesta, barra libre de diversión, y el auditorio repleto se volvió loco..."

- The Jerusalem Post

 "Durante los últimos años el horno de Goran Bregovic ha captado  sensibilidad de los más diversos públicos en Europa. Bregovic tiene magnífico directo, una de las más grandes maravillas para ser escuchadas sobre los escenarios de hoy en día."

-La Vanguardia

 "Goran Bregovic siempre nos sorprende con sus composiciones -muy intensas, repletas de alegría y de catarsis ... Puro optimismo desenfrenado."

-Time Out Chicago

 "Goran Bregovic tenía a la audiencia comiendo de su mano... El espectro de la música de Bregovic va desde la música extática, la danza, el rock, los emotivos arreglos vocales y de cuerdas, pieza contemplativa que puede acercarse a una intensidad espiritual, ritmos desenfrenados.., una inolvidable experiencia."

- Daily Star

 "Los conciertos de Goran Bregovic son uno de los eventos más rarriesgados, devastadoras y atractivos del mundo. En el alma de Goran Bregovic se esconde un espíritu rockero reformado por la rebelión post-punk .... Goran ha interpretado una estructura musical único e inimitable dotada de las virtudes y los excesos inherentes a ese conglomerado existencial. Goran Bregovic, la imaginación febril que ha concebido este universo futurista, se presenta con aspecto inocente, como si nunca hubiese roto un plato en su vida. Los genios son así".

-El Mundo

 "La moda de revivir todos los hechizos de la música popular, la fiesta de la música gitana, balcánica.., nadie lo hace con la inteligencia de Goran Bregovic  El resultado de sus invenciones son inimitables. Está a años luz de todos sus imitadores."

-ABC 

 "Una de las más bellas sinfonías de la vieja Europa. Bregovic provoca los más impresionantes directos. Su emocionante arte es un caminar en cuerda floja. Intenso, vigoroso, colorido, apasionado, exótico, fascinante."

El País

bregovic-web

 

ticketea

Cultura Inquieta logo