Sidonie, Havalina y Trèpat también participan en el magnífico disco homenaje a Niños Mutantes

Russian Red, Lori Meyers, Sidonie, Fernando Alfaro, Neuman, Ricardo Vicente, Pasajero, Igloo, La Habitación Roja, Havalina, Napoleón Solo, Dorian, Second, Carlos Sadness, Rufus T. Firefly, Julio de la Rosa, Helena Goch, Trèpat etc. La escena indie española, entusiasmada con el homenaje a Niños Mutantes.

Mutanciones, el disco homenaje a Niños Mutantes, es ya un hito en la escena indie española. A Russian Red, Lori Meyers, Fernando Alfaro, NeumanRicardo Vicente, PasajeroIgloo, La Habitación Roja, Napoleón Solo, Dorian y Second, Carlos Sadness, Rufus T. Firefly y Julio de la Rosa y Helena Goch, se unen también Sidonie, Havalina y Trèpat.

El increíble y multitudinario homenaje tendrá su cénit con una gran fiesta, un concierto muy especial en Madrid, el próximo 16 de abril.

En esta serie de artículos, Cultura Inquieta se hace eco de este ejemplo de amistad y respeto de la música independiente española hacia una de sus bandas más respetadas y queridas Y da voz a Niños Mutantes, quienes muestran su gratitud a cada una de las bandas. Emotivos testimonios que nos permiten asomarnos a la normalidad de tantas y tan magníficas bandas de pop.

Sidonie

Sidonie

Niños Mutantes, sobre Sidonie:

Debía ser 1999 ó 2000. Sidonie acababan de publicar su primer disco homónimo y visitaban Granada para presentarlo. A nosotros acababan de cogernos como managers los Jordis de Barcelona; “Nore” y “Malascompis” (no me pregunten por el origen de los apodos, porque no tengo ni idea, pero eran esos), que hasta semanas antes parece que los representaban a ellos. El caso es que les pedí invitaciones para ir a verlos y fueran sus managers o no, me las consiguieron. Era en Plantabaja, el grupo estaba sonando muchísimo en Radio3, en otras emisoras y para la prensa musical era la banda revelación. Casualidades de la vida, al cerrar la librería que regentaba en aquellos años me los crucé al salir de su prueba en la Plaza de los Lobos; los saludé, les dije quién era y que iba a ir a verlos. Me pusieron cara de circunstancias y disimularon más bien mal. Vamos, que les importaba un carajo quién era y si iba o no a verlos.

Totalmente normal, pero mal inicio. Lo primero que pensé es que eran unos niñatos con ínfulas. Fui con mi novia que los conocía poco pero algo había oído. En aquel momento a mí me flipaba Kula Shaker (me siguen flipando) y a los de Barcelona estaba claro que también. Eso me hacía empatizar con su música. Nos tomamos unas cañas y nos plantamos en Planta Baja. Lo primero que me hizo flipar es que estaba a rebosar. En aquellos años llenar una sala de trescientas personas era privilegio de muy pocos. Con lo que flipamos después mi novia y yo fue con lo malos que eran. En serio, muy malos, o muy ciegos o muy las dos cosas. Marc siempre ha cantado como los ángeles y eso salvaba las melodías, no fue el día del técnico de sonido, Jess no se entendía con Axel ni consigo mismo y Axel pasaba más tiempo encima de la batería que tocando sobre ella. Eso sí, la sala se caía en éxtasis y mi estupefacción fue cediendo al hedonismo embriagador de aquellos gamberros a medio camino entre el Glam a lo T Rex, la actitud fatalista de los Stones sesenteros y la procesión de la Tarasca granaína, cabezudos incluidos.

Situémonos. Estábamos atravesando por la etapa más purista del indie-noise-grunge patrio. Saludar al público y decir gracias ya era de maricones tirados al barro; por tanto, la propuesta escénica de Sidonie era pecado capital y ni una bula especial del mismísimo Kurt Cobain les redimiría de una más que merecida eternidad en el infierno. Éramos así… de idiotas.
Cuando cundió su actitud y su forma de entender el rock entre los músicos y críticos indies del momento, no encontraron muchos amigos.

Desde aquél día los habré visto setenta veces en más de quince años. Casi todas ellas compartiendo escenario y Sidonie no mejoraron; simplemente tienen el directo más demoledor del país y tocar tras ellos es un suplicio que todo el mundo intenta evitar. Me he visto en muchos debates en los que los he defendido a muerte y siempre digo lo mismo: Sidonie es imprescindible para entender el fenómeno indie nacional. El que está ahora de moda, el de los festivales, el de las masas y las listas de reproducción; porque ellos fueron los primeros que nos sacaron a muchos del provincianismo elitista de la música alternativa, de la vergüenza a cantar bien, a escribir bien, a tocar bien y a disfrutar del público, con el público y para el público. El tiempo nos ha hecho hermanos y ahora me descojono pensando en aquella primera impresión mía. Efectivamente, el idiota era yo.

Te favorece tanto estar callada es una canción que siempre hemos pensado que es muy suya, tiene sus maneras y algo flota en el aire que te hace acordarte de ellos. Se ve que ellos también lo piensan porque no dudaron en elegirla para este mágico MUTANCIONES y todos pensábamos que se ceñirían al original haciéndola aún más Sidonie y resulta que la han vuelto del revés, creando una deliciosa canción pop de la Costa Oeste con la elegancia infinita que sólo ellos saben destilar. Hay una escena adorable en Jerry Maguire –me flipa esta peli, tengo que admitirlo- en la que Tom Cruise se deshace en disculpas ante Renée Zellweger y ésta le responde “ya me tenías con el –hola-”. Eso nos pasa a nosotros con estos tíos. En los primeros cuatro compases ya estamos rendidos a sus pies y cuando entra Marc cantando a su rollo “cada palabra que…” estamos comprando las flores para la boda. Coros celestiales, sintes alegres, batería elegante reclamando la grandeza del Pop, bajo estratosférico de Jess y teclados, campanillas y hasta castañuelas que te hacen sonreir y disfrutar como un niño chico; cambios de tonos, segundas voces, nuevos riffs y final buenrrollista. ¿Porqué cojones no la hicimos nosotros así?  
Sin SIDONIE, el rock español sería aburridísimo. Gracias por existir y por estar aquí, monstruos.

–Niños Mutantes

MUTANCIONES. Te favorece tanto estar callada, por Sidonie

  

 

 

Havalina Cultura Inquieta

Havalina

Niños Mutantes, sobre Havalina:

Se podría trazar un mapa de caminos entre grupos de música, entre sus canciones y sobre todo entre aquellos y aquellas que las tocan. Pueden ser caminos emocionales, afectuosos, amistosos, estilísticos o de cualquier índole. En algunos casos, son caminos aún por andar. En otros, son autopistas bien asfaltadas con dos o tres carriles en cada sentido. Y en la mayoría de ellos, son caminos circulares. Todos nos conocemos, todos nos hemos oído, todos hemos coincidido alguna vez.

En el caso de Havalina, hasta el día de hoy, pudiéramos decir que era uno de esos caminos por andar. Sabes quiénes son, sabes qué hacen, sabes cómo lo hacen, pero para llegar hasta ellos necesitábamos de un mapa. Ahora lo tenemos mucho más fácil. Estos señores, doctorados en arquitectura del sonido, han construido un puente, de ida y vuelta, con diseño impecable, estilo propio, reconocible y sobre todo, con mucho alma. Antes de eso, teníamos que echar mano a esos mapas de los que hablaba para saber cómo llegar hasta ellos. Y sorprende ver que teníamos un sin fin de caminos entre ambos. Para empezar, diremos que desde hace relativamente poco tiempo compartimos manager, ambos llevamos el sello de la familia Ernie impreso en el lomo. Pero la conexión es mucho mayor. Productor de Pasajero y Rufus T Firefly, músicos de Zahara, Russian Red o Julio de la Rosa, amantes de Sonic Youth… Demasiados caminos. Demasiadas coincidencias. En algún punto teníamos que cruzarnos.

Aún así, el principal mapa para llegar a un grupo, siempre son sus canciones. Ese camino nunca falla. Y yo me quedé colgado una vez de una de ellas. Incursiones… cómo diantres podía sonar un grupo así. No recuerdo cuando fue, pero sí sé que gracias a esa canción descubrí que existía un tal Manuel Cabezalí. Un tipo que, aunque nacido en Fuenteheridos (uno de mis pueblos preferidos del país y casi del planeta), debía ser un poco extraterrestre. No era normal que alguien hiciera sonar su guitarra como una orquesta del diablo. Y fui siguiéndole la pista. Hace unos meses pude disfrutar de sus trucos y artificios gracias a Santiago Bustamante y su programa “6x3” de Radio 3 (altamente recomendable para cualquier amante de la guitarra y la buena música). Simplemente BESTIAL.

La mutanción de Havalina fue de las primeras que escuchamos, justo después de que Josiño nos desvelara de qué iba todo esto y nos dejara con las patas colgando, literalmente sin habla y con los ojos vidriosos por la emoción. La sacudida fue tremenda, no sólo por la noticia en sí, sino por todo lo que oímos a continuación. Con ojos como platos y orejas afiladas, casi sin mirarnos, empezamos a descifrar el enigma de la canción. No fuimos capaces de reconocerla hasta que empezó a cantar, momento en que intuí un levantamiento de cejas orquestal. Asombro. Corona Sucia es un tema extraño en la discografía mutante, pertenece a una época un tanto oscura, no solo en cuanto al sonido. Y seguimos sin hablar, sin mirarnos, cada uno intentando digerir en su cerebro ese sonido de apisonadora, esos arreglos… Y entonces llega el estribillo. Sólo hay un grupo capaz de sonar así. Risilla tonta, cara de tontos, asombro continuo. Maldita sea, cómo tocan estos cabrones…

No solo nos han hecho felices con este detallazo. Nos han demostrado en lo que se puede convertir una canción. Ya lo he dicho antes, ellos la han convertido en un puente. Un puente entre islas de cemento, hecho de sonidos envolventes, creado por la conjunción de tres mentes prodigiosas. Un puente que va desde la sabiduría de Havalina directo al corazón de los Mutantes. Y sobre todo, un puente que promete tener mucho tránsito.
Señores, sin palabras. GRACIAS MIL.

–Niños Mutantes

MUTANCIONES. Corona sucia, por Havalina:

  

 

trepat

Trepàt

Niños Mutantes, sobre Trepàt:

Dicen que quien tiene un amigo tiene un tesoro. Partiendo de este axioma en el que los mutantes creemos ciegamente, podemos concluir que somos inmensamente ricos. En estos veinte años de música hemos tenido la suerte de conocer a mucha gente que nos ha calado muy hondo y con los que hoy por hoy mantenemos una estrecha amistad.

Uno de los primeros que llegó a nuestras vidas para quedarse para siempre fue JULIO DE LA ROSA. Lo conocimos personalmente hace ya unos añitos, casi los que celebramos. Estuvo un tiempo viviendo en Granada, y su novia y la mía eran vecinas, así que nosotros también éramos vecinos. Ambas partes mostrábamos mucho interés por lo que una banda y otra hacían y siempre andábamos haciéndonos recomendaciones musicales. Y hay que decirlo: el chico tenía buen gusto.

Siempre hemos sido muy fans de todo lo que ha hecho, ya sea con EL HOMBRE BURBUJA, en solitario o en proyectos compartidos como FANTASMA#3.

Ya en su primer disco pudimos disfrutar mucho con “Buzos (En la luna)” y “Rey Mugre”. Creo que nos apuntó, y BANG, acertó de lleno. En “Nadando a Crol”, nos subimos a su Rulot y nos fuimos con él a matar mosquitos al sur de Portugal. Con “La Paz está en las Matemáticas” nos enseñó sin darse cuenta cómo hacer un disco redondo. Dejamos que nos mostrara el mundo en mapas y aprendimos que todo es fácil cuando todo va. A día de hoy sigo pensando que es uno de mis discos favoritos en lengua castellana.

Luego inició una carrera en solitario que, tras varios discos, nos llevó a confluir en Ernie. Julio tenía un disco magnífico y estaba buscando un sello para editarlo y como buenos amigos, le sugerimos que Ernie podía ser una magnífica opción, ya que nosotros estábamos muy contentos con su trabajo. Se pusieron en contacto y pronto vió la luz “La Herida Universal”, otro disco brillante lleno de temazos que hemos disfrutado muchísimo. Luego vino “Pequeños Trastornos Sin Importancia” y luego el Goya, pero esa es otra historia. Aunque no podemos dejar de decir que cuando fue premiado nos alegramos como si de un hermano se tratase. Eres muy grande Julio.

A HELENA GOCH la conocemos hace menos tiempo, pero desde el primer momento supimos que también venía para quedarse. No hace falta tener una bola de cristal para auspiciarle un gran futuro. Es joven y tiene mucho talento, además de una voz dulce y cálida que no te cansas de escuchar. Y si no probad a escuchar “Perhaps” o “Hopeless” a ver si sois capaces de contener las lágrimas. Helena, tú también eres muy grande.

Y grande es la versión de “Errante” que nos habéis regalado. Habéis buceado en su lado más oscuro consiguiendo una ambientación digna de banda sonora de una película de David Lynch. ¡¡¡Y qué bien suenan vuestras dos voces juntas!!! Gracias Julio y Helena por este “Errante” y gracias por vuestra música que tantos momentos buenos nos ha proporcionado y nos seguirá proporcionando.

Os queremos y os guardamos como un tesoro.

–Niños Mutantes

MUTANCIONES. Bárbara, por Trepàt:

 

 

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