Valek o el cine a mordiscos dulces

Diego Medrano Fernández (n. Oviedo; 1978) es un novelista, poeta y ensayista español. Tenemos la suerte en Cultura Inquieta de poder disfutar de su críticas y ensayos de arte. En esta ocasión, Medrano nos acerca al particular y surrealista mundo del pintor Valek.

Por Diego Medrano, El vigía de los colores

 

valek hannibal

Valek

 

¿Cuándo? ¿Cuándo? ¿Cuándo vamos a empezar a contar la historia de los pintores sin dinero para exponer en las grandes galerías -muchas de la célebre avenida madrileña Doctor Fourquet de estricto pago-, sin dinero para ferias, rendidos a la paredes de los bares, las Casas de Cultura que hoy también lo son de Socorro, brochas de la tribuna de la acera con todos los dedos de los pies bailando en el precipicio y sin dejar de trabajar un día?

Valek, el pintor de los mordiscos cinematográficos, es uno de ellos. Valek es por la "V" de Vampiro, homenaje a Carpenter, que pica piedra sin pagar por techo, que en su caída libre nunca se cae, que lo único bueno que ve en Forquet/Milla de Oro es que puedes ir andando a Lavapiés a tomar chatos, que lo único bueno que divisa en Barcelona apartando las moscas de las cagadas es la Galería Miscelánea del Raval y Artevistas Gallery en el Gótico, que no paga por clavos ni por catálogos ni por catering rancio, y así vive libre hasta la fecha, sin pagar ni un euro de la hipoteca del galerista rapaz.

 

valek 4
Valek

 

Es el joven pintor de las lolitas, los hannibals, todos los fantasmas en minúsculas bajo el relente y un simbolismo de libros a un euro sobre Klimt, Moreau, Redon, los vampiros de Zulueta en sus fotogramas como tripis, los cómics de Franz Frazetta (envenenado por el aguarrás) o los claroscuros de Bernie Wrightson en su Frankstein ilustrado.

Valek es autodidacta en acuarela, dice en óleo haber estudiado tanto a los que le estimulan como cuantos aborrece, quiere ver por fin hecha su serie sobre muertos del rock donde, según me dice, "si trabajas bien la boca y los ojos lo tienes vendido a cualquiera".

¿Çuándo? ¿Cuándo? ¿Cuándo vamos a contar la historia minuciosa de los artistas del desamparo cultural, bajo el relente, con cabellera orgiástica de Sansón amenazada por el paso del tiempo y los primeros pelos que salen de la jeta ya blancos o color rata de laboratorio? Valek lo tiene claro:

"Esto es una charca nacional de putas, fútbol y toros donde los herederos del franquismo siguen sacando 52 escaños.¿Manifestaciones? Solo verás pipas y curreles. La condena crucial es ser libre donde la elección es miedo para todos". La historia es vieja: el dinero cambia de manos pero no de dueños. En Oviedo pintaba en una cochera y me invitaba a yogures y a vino negro. Conoce todos sus cepos: "El pecado de juventud es siempre comprar material barato. Al final rompes la tela o el bastidor tensándolo. Gastas más pintura porque no cubre bien. Uso Titán, aunque la textura ya no es como la que usaba mi padre en los ochenta, se hicieron con ella los chinos para desmantelarla".

 

valek arrebato
Valek

 

Los cursis hablan de confinamiento, qué encierro si el artista no conoce otra vida, parece mentira pero el personal no se entera hasta que no lo escribe Soto Yvars en El Confidencial a golpe de melena (ahora detrás del muro de pago con la nevera más vacía). Valek anda lento por los tiempos presentes:

"¿Quién cojones pensó alguna vez levantarse, a corto plazo, en una distopía burocrática parecida al Brazil de Terry Gilliam? Sólo nos salvaremos con el arte, como alivio, y por medio del sentido del humor".

Valek pasa de cánones, opiniones ajenas, ceños fruncidos muy sesudos y largos parlamentos. Hace lo que le peta. Pinta lo que le alivia.

El secreto es siempre viajar ligero de equipaje. Umbral lo dijo hace muchos años: "Yo escribo en el periódico para desahogarme y quedarme tranquilo". Creadores del camino y no de la meta. Artistas, igual, sin meta: "Lo importante no es llegar a puerto sino el trayecto donde tu culo va esquivando a saltos los dientes más gordos de los tiburones".

¿Cuándo? ¿Cuándo vamos a empezar a hablar de los obreros del arte, en la cantera sin sueldo, masoquistas de un oficio que cuanto peor les trata más aman? El dardo en la pura diana:

"Esto es picar piedra. Igual de exigente que una droga, con la consiguiente merma en la salud. Un modo de vida, sin retroceso. ¿Su grandeza? Borras la realidad, todo lo de alrededor desaparece mientras pintas, así vuelas, así gozas. El duelo con el lienzo en blanco es placentero y todo desafío acompaña mucho. Eleva tu honestidad".

 

valek
Valek

 

Somos tiempo -Valek lo sabe- y el frío de los otros. No hay más. Me lo dijo un día de aciertos y calambres: "La imaginación es lo que más dura".

Muerde una película para trocearla/triturarla en posteriores mordiscos/vómitos. Hace sombra de su propia sombra como los que se acostaban en el XIX bajo los árboles de la Castellana a dormir. Conoce a todos los soñadores juntos que todavía pasean por Gran Vía sin dejar de interrumpirse.

Lo bueno del cine es que durante dos horas los problemas siempre son de otros. Cuadros a sorbos donde la botella entera es otra mentira. Cine Doré y la cámara como único ojo abierto en el corazón del poeta. Películas donde el pecho del héroe -a lo Groucho Marx- no es mayor que el de su heroína. El cine como pedazo de pastel y no trozo de vida (Hitchcock). El cine como mezcla de partido de fútbol y burdel (Fellini). El cine como pantalla eterna donde todos los que están vestidos también lo están desnudos.

"La psiquiatría empieza por diferenciar una emoción de un estado de ánimo", canta Valek.

Conclusión final: el cine como espejo pintado (Ettore Scola). Aunque en algunos casos rompa. Colección de espejos rotos donde en el azogue se ve flotar como a nenúfares todo el inmenso ridículo de tus proyectos más honorables. Lo bueno es siempre usar pintura Titán, sí, como la de papá cuando daba unas manos largas y anchas a la lavadora para luego follar bien encima. Pura Movida. Valek o "la euforia tranquila del náufrago que se pone a silbar" (I.Peyró).

Por Diego Medrano, El vigía de los colores

 

 

Cultura Inquieta logo