Exploremos el uso del color y la pintura en el cine de Akira Kurosawa

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Aunque su obra más famosa la realizó en blanco y negro, Akira Kurosawa utilizó el color como ningún otro cineasta antes o después de él.

1970 fue un gran año para el director Akira Kurosawa, ya que fue en ese año en el que se estrenó su primera película en color, Dodes'ka-den.

Hasta ese momento, el cineasta japonés había deslumbrado al público con sus brillantes películas en blanco y negro, incluyendo Rashomon, Siete Samurais y Yojimbo, sin embargo, partiendo de ahí y utilizando su experiencia como pintor, introdujo a su mundo en un imaginario caleidoscópico que había estado escondido en la acromaticidad durante 27 años.

Philip Brubaker explora la transición de Kurosawa al color en este video ensayo de Fandor.

 

 

Cuando Kurosawa hizo la transición del blanco y negro al color, realmente se transformó. Como una especie de mago de Oz puesto de LSD, el director inyectó vibrantes colores primarios en su trabajo, a veces canalizando su expresionismo interno y salpicándolos en todas partes o midiéndolos otras veces y pintándolos cuidadosamente. De cualquiera de las maneras, lo hizo siempre con un propósito.

 

Akira Kurosawa color

 

Kurosawa infundió simbolismo a su uso del color para comunicarse con su público. Como afirma Brubaker en su video, los colores cálidos eran símbolo de peligro y de pasión inapropiada, mientras que los amarillos y rojos en las escenas de batalla de Ran representan coraje y sangre, respectivamente.

 

Akira Kurosawa color 2

 

Sin embargo, no se trataba solo de simbolismo. Kurosawa, un pintor entrenado, entendió que el ojo de un espectador se vería atraído por el color más brillante y audaz de una composición, técnica que utilizaba en sus películas posteriores. Los accesorios, los personajes o las áreas de la escena, simples pero importantes, resaltaban con un color llamativo para separarlos del resto de la composición, guiando silenciosamente la mirada de la audiencia hacia lo que Kurosawa quería que prestara atención

Al final, Kurosawa fue un maestro cineasta no solo porque entendía la composición, la edición y la narración de historias, sino porque entendía la humanidad y la relación psicológica con las cosas que observamos en nuestro mundo. Comprender el oficio es solo una pieza del rompecabezas; entender la condición humana es otra.

via nowness | nofilmschool

 

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