10 cosas que aprendimos de El club de los poetas muertos

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Todos hemos tenido en algún momento de nuestra vida un maestro o una maestra, un profesor o profesora que nos han marcado (para bien, quedémonos con lo bueno).

 

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¡Oh capitán! ¡Mi capitán! Nuestro espantoso viaje ha terminado,
La nave ha salvado todos los escollos, hemos ganado el anhelado premio,
Próximo está el puerto, ya oigo las campanas y el pueblo entero que te aclama,
Siguiendo con sus miradas la poderosa nave, la audaz y soberbia nave;
Más ¡ay! ¡oh corazón! ¡mi corazón! ¡mi corazón!
No ves las rojas gotas que caen lentamente,
Allí, en el puente, donde mi capitán
Yace extendido, helado y muerto.

 (Atribuido a Walt Whitman)

 

 

Amantes de su profesión, con una capacidad infinita para depositar confianza en personitas aún en formación, para ayudarnos a creer en nosotros mismos cuando aún ni sabemos lo que es eso, y que con ello, marcaron muchas veces un antes y después en nuestras vidas, enseñándonos a pensar por nosotros mismos, a luchar por nuestros sueños y sobre todo, a perseguir nuestra felicidad.

Hay un profesor del que todos nos enamoramos -hace ya casi 30 años- y de enseñanzas imperecederas que siempre vienen bien recordar. Se trata del profesor Keating, encarnado por el añorado Robin Williams, en "El club de los poetas muertos" y estas son las cosas que nos enseñó:

 

1. Carpe diem. Aprovecha el momento.

"Carpe Diem. Porque somos alimentos para gusanos, señores. Porque aunque no lo crean, un día todos los que estamos en esta sala dejaremos de respirar. Nos pondremos fríos y moriremos. Aprovechen el día, muchachos. Hagan que sus vidas sean extraordinarias".

 

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2. La verdad está sobrevalorada

“La verdad es como una manta que siempre te deja los pies fríos. La estiras, la extiendes pero nunca es suficiente. La sacudes, le das patadas, pero no llega a cubrirte. Y desde que llegamos llorando hasta que nos vamos muriendo, solo nos cubre la cara, mientras gemimos, lloramos y gritamos”.

 

3. Aspira a cambiar el mundo

"En mi clase aprenderán a pensar por Uds. mismos. Aprenderán a saborear la palabra y el lenguaje. Porque, a pesar de lo que les digan, la palabra y las ideas pueden cambiar el mundo".

 

4. Nunca dejes de soñar

“Solo al soñar tenemos libertad, siempre fue así; y siempre así será”

 

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5. No te conformes

"El concepto de la conformidad es la dificultad de mantener las propias convicciones ante otros. Para aquellos que piensan, “Yo caminaría diferente”: Todos necesitamos ser aceptados. Pero debéis pensar que vuestras convicciones son únicas y os pertenecen.  Aunque a otros puedan parecerles raras o inaceptables. Aunque toda la manada diga ‘no está bien’".

 

6. La poesía es una necesidad de ser humano

“Les contaré un secreto: no leemos y escribimos poesía porque es bonita. Leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana; y la raza humana está llena de pasión. La medicina, el derecho, el comercio, la ingeniería… son carreras nobles y necesarias para dignificar la vida humana. Pero la poesía, la belleza, el romanticismo, el amor son cosas que nos mantienen vivos“.

 

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7. Aspiremos a encontrar nuestro propio camino

Robert Frost dijo: ‘Dos caminos divergían en un bosque y yo tomé el menos transitado. Y eso lo cambió todo’. Quiero que encuentren su propio camino, en cualquier dirección, con estilo orgulloso, con estilo tonto, como sea”.

 

8. Cambiar nuestro punto de vista es de personas inteligentes

"Me he subido a la mesa para recordarme a mí mismo que debemos mirar constantemente las cosas de una manera diferente. El mundo se ve distinto desde aquí arriba. Si no me creen, vengan a probarlo".

 

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9. Piensa libremente

“Libera tu mente. Usa tu imaginación. Di lo primero que se te ocurra aunque sean tonterías”.

 

10. Sé quién quieras ser

“Thoreau decía que la mayoría de los hombres viven en desesperación silenciosa. No se resignen a ello. Libérense. No caminen por la orilla, miren a su alrededor. Atrévanse a ir lejos y encontrar nuevos terrenos”.

h/t: Fotogramas

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