Jackson Pollock, a través de la mirada de Ed Harris

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Retratar parte de la vida y obra de un creador como Jackson Pollock, puede resultar una tarea un tanto desgarradora, ya que fue un hombre con una dolorosa carga interior que manifestó a través de sus demenciales pinturas.

Por Sandra P Medina

 

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Ed Harris como Jackson Pollock, en un fotograma de Pollock (Ed Harris, 2000)

 

Pollock nació el 28 de enero de 1912, el menor de cinco hermanos. Desde su juventud se destacó por su carácter rebelde, volátil y aislado.

En 1985 Ed Harris, quiso hacer la adaptación al cine de la novela Jackson Pollock: An American Saga de Steven Naifeh y Gregory White Smith, pero no encontró los medios necesarios para llevar a cabo el proyecto, que tardó 15 años en gestarse.

En el 2000, Harris sorprendió al público con su debut como cineasta con la película Pollock, la vida de un creador, donde demostró su capacidad para dirigir una película y ratificó su calidad como actor, por la manera tan conmovedora en que dio vida a Pollock, un pintor por el que siempre ha sentido una gran admiración y aprecio, gracias a un libro ilustrado que le regaló su padre cuando era niño, razón por la cual dedicó esta película a sus padres.

Harris nos interna en un período de la vida de Pollock, entre 1940 y 1956, año en que murió en un accidente automovilístico.

La película inicia con un Pollock intoxicado por el alcohol, que llega al diminuto apartamento en New York, donde convive con su hermano y la esposa de éste, y con la que el pintor lleva una conflictiva relación.

 

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Jackson Pollock y Lee Krasner
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Ed Harris y Marcia Gay Harden como Jackson Pollock y Lee Krasner



De una manera íntima, Harris nos va presentando a Pollock y el momento cúspide en su carrera cuando conoció a Lee Krasner (Marcia Gay Harden) la mujer que se convirtió en su soporte y por quien logró durante un tiempo alcanzar la sobriedad.

Uno de los momentos más bonitos de la película, es cuando Pollock y Krasner se van a vivir a una casa en Long Island, y somos partícipes de la empatía y cariño que él sentía hacia los animales, a través de su encuentro con un cuervo y un perro que decide adoptar, fragmento que fue captado de una manera sublime con la fotografía de Liza Rinzer.

Pollock descubre en aquella casa campestre, la técnica que lo llevaría a la fama, el “Dripping” para alcanzar tal exactitud en la interpretación, Ed Harris ambientó un taller en su casa, y así poder imitar los movimientos de Pollock en su estado más puro de creación, y que en la película se ve enaltecido con la composición Alone In The Crowd de Jeff Beal.

El genio etílico se fundía con el lienzo, prefería pintar sobre el suelo, en lugar de utilizar un caballete, y palos que sumergía en la pintura que danzaban dirigidos por su majestuosa mano mientras el esmalte acariciaba de una manera espontánea la tela; para él terminar una pintura era como alcanzar el éxtasis.

Ed Harris recreó de una manera extraordinaria los altibajos emocionales de Pollock, su caótica vida, su frenético alcoholismo que fue el causante de su muerte en un accidente automovilístico en 1956, en el que iba acompañado por su amante Ruth Kilman (Jennifer Connelly) y su amiga Edith Metizge (Sally Murphy) y sus momentos explosivos cuando las emociones se le salían de control.

 

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Una escena de Pollock (Ed Harris, 2000)



Pollock es una cinta con una carga emocional muy fuerte, que permite conocer los tormentos de un pintor de una manera entrañable, a causa del dolor reflejado en la mirada de un sensacional Ed Harris, quien dejó en evidencia con este film, un talento sobresaliente, y de paso logró inmortalizar a Jackson Pollock, y la belleza de un ser corroído por la tristeza, que contrasta divinamente con la nostálgica canción The World Keeps Turning de Tom Waits, mientras ruedan los créditos al final de esta inolvidable película, que nos deja una sensación de inmensa admiración e intimidad hacia un creador cuya sensibilidad se vio atropellada a causa de infinidad de demonios que solo pudo aquietar cuando estaba en su estudio pintando en compañía de su perro Gyp.

 

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