'Pleasure': un crudo y explícito retrato sobre la oscuridad de la industria del porno

La industria del porno no es solo uno de los sectores que más dinero mueve anualmente alrededor del mundo, sino que también es uno de los que genera más polémica y controversia por la cantidad de claroscuros que hay trás las cámaras y las fantasías de millones de espectadores.

El cine para adultos lleva años levantando ampollas por los valores erróneos que transmite y por cómo distorsiona la realidad de algo tan sano como es el sexo y la intimidad para las generaciones de espectadores jóvenes (y no tanto).

 

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Fotograma de Pleasure.

 

Sin entrar en ciertos datos objetivos que demonizan el universo X y con el objetivo de hacer una radiografía metacinematográfica (incluso metapornográfica) del género, la directora sueca Ninja Thyberg se infiltró durante siete años en la industria para ofrecer el crudo y explícito retrato de un mundo que fascina y horroriza a partes iguales.

Pleasure nos presenta a Jessica (increíble debut de la actriz Sofía Kappel), una joven que se muda a Los Ángeles con el claro objetivo de ser la porn star más famosa del planeta sin importarle lo alto que tenga que ser el precio que va a pagar.

A partir de un periplo físico y mental sin límites pocas veces visto en la gran pantalla, Kappel realiza un tour de force que deja clavado al espectador en la butaca mientras le llena la cabeza de conflictos morales y el estómago de sensaciones incómodas.

Las explícitas escenas de la cinta y el derroche de desnudos que quedan justificados por la trama han suscitado un debate importante en el circuito de festivales en los que se ha proyectado la película de Thyberg. ¿Nos encontramos ante una cinta porno que denuncia el porno?

 

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Fotograma de Pleasure.
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Fotograma de Pleasure.

 

Pleasure no es pornográfica. En palabras de su directora es un título feminista que pretende denunciar una concepción del sexo exclusivamente al servicio del hombre y que transforma a la mujer en mercancía, cosificándola hasta extremos inhumanos.

Lo cierto es que este mensaje queda perfectamente lanzado y asimilado tras el visionado de la incómoda cinta.

En la película, que fue seleccionada el año pasado en Cannes después de impresionar en Sundance, hay muchas reacciones y situaciones que no compartimos, ni entendemos de Jessica, pero, de nuevo, todo forma parte del juego que plantea la realizadora."Mi único método ha sido creer a mi personajes, ni juzgarlos ni psicoanalizarlos", cuenta Thyberg.

Declaración que nos resulta paradójica, ya que la directora sí juzga y analiza en cada una de sus desasosegantes escenas las luces y las sombras de una industria que, de alguna manera, nos convierte en responsables indirectxs de lo que pasa en ella antes de que se enciendan los focos y justo después del último gemido.

 

Tráiler de Pleasure.

 

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