Biophilia: el revolucionario proyecto educativo creado por Björk

La creatividad, la música, las ciencias naturales y la tecnología se combinan en un proyecto educativo innovador, sensible y relevante.

 

Bjork Biophilia

 

La educación es, sin duda alguna, una de las esperanzas más tangibles para la humanidad. Es quizá dentro de este ámbito donde es posible generar una transformación global, profunda y verdadera. Por esta razón, los proyectos educativos más innovadores y conscientes —aquellos que pretenden solucionar nuestras carencias profundas como especie— son grandes tesoros, dignos de mayor atención, cuidado y divulgación.

Entre de los diversos ejemplos de nuevos modelos educativos sobresale uno que no se parece a ningún otro y que fue creado por la artista islandesa Björk Guðmundsdóttir, el Biophilia Educational Project, un proyecto que se basa en el uso de la creatividad como herramienta de investigación y enseñanza donde la música, la tecnología y las ciencias naturales se conjugan de forma hermosamente innovadora.

 

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Taller infantil del Biophilia Educational Program en el MOCA de Los Ángeles

 

Este singular proyecto fue desarrollado por la artista islandesa de forma paralela a la composición de su álbum titulado Biophilia (2011) y conllevó la creación de varias aplicaciones móviles que son en realidad artefactos musicales y educativos. Así, la gira del álbum incluyó no solamente conciertos sino también talleres educativos itinerantes y el uso de instrumentos personalizados, creados especialmente para la música del disco. Cada canción de Biophilia tiene una aplicación propia, y cada aplicación explora diferentes aspectos de la teoría musical (ritmo, escalas, contrapunto, etc.) y está representada por un fenómeno científico.

 

En 2011, tras meses de trabajo con profesionales de las nuevas tecnologías y expertos en materia de Medio Ambiente, sacó a la luz ‘Biophilia Educational Programme‘, un método de enseñanza experimental para estimular a los niños con conocomientos sobre ecología. Los vehículos para conseguirlo: la música, la práctica científica y las nuevas tecnologías. Este vídeo es un ejemplo de alguno de los talleres en los que toma forma el método ‘made in Björk’:

 

El Biophilia Educational Project fue creado especialmente para niños de entre 10 y 12 años de edad, y consiste en talleres participativos para desarrollar la imaginación musical y crear de una manera libre y responsable inspirada en fenómenos y estructuras del universo natural, de ahí el nombre del proyecto.

Los alumnos del Biophilia aprenden composición y colaboración musical con maestros de todos tipos: artistas, científicos, académicos y estudiantes de distintos niveles. Se trata de un espacio de intercambio y debate; su finalidad es el crecimiento personal y social que pueda servir en el desarrollo de sociedades más conscientes.

 

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Björk. Imagen extraída de su álbum Biophilia (2011)

 

Enseñar a los niños a desarrollar su creatividad al tiempo que aprenden sobre música, naturaleza y ciencia (todo esto utilizando las nuevas tecnologías) es una idea valiente de una de las mentes artísticas más visionarias de nuestro tiempo. El rompimiento con las técnicas convencionales de educación y la importancia de trasladar la enseñanza a un modelo más interdisciplinario hablan no sólo de su espectacular imaginación, sino también de una profunda conciencia de las necesidades más urgentes de la actual sociedad humana.

La educación es el arma más poderosa para mejorar el mundo en el que vivimos, y la proliferación de proyectos como el Biophilia podría ser capaz de transformar la conciencia de los niños, los futuros dueños del planeta.

via aleph

 

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