Pantalla Inquieta: La revolución de la involución

¿Qué pensará el hombre cuando juega a ser Dios? Mirad como le salió a él la jugada, el día que decidió crear algo a su imagen y semejanza.

Forman parte de muchos de nuestros imaginarios, todas esas ficciones distópicas sobre androides, robots, clones, replicantes o inteligencias artificiales que son versiones mejoradas de nosotros mismos capaces de razonar mucho más rápido, de sentir, de alegrarse, de entristecerse, de odiar, de amar y de rebelarse cuando toman conciencia de todo ello.

 

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¿Qué ocurre cuando todo lo que es susceptible de descubrirse y de crearse está en manos del ser humano, el invento más imperfecto que hay?

El cine y la televisión llevan décadas dando múltiples muestras de estos conflictos ético/morales que se nos crean por la insatisfacción que tenemos con nosotros mismos, por el rechazo que tenemos hacia nuestra propia especie y que nos empuja hacia la incontrolable necesidad de llenar nuestros vacíos existenciales en otros intelectos, que por artificiales que sean, pueden cubrir mejor las necesidades afectivas y las aspiraciones vitales de una sociedad alienada, enferma de ombliguismo y apatía.

La creación siempre obedece a una finalidad y, en los objetivos que nos marcamos, está la clave de las consecuencias que pueden a llegar a tener nuestros actos.

Es muy probable que el uso que hacemos de nuestra inteligencia para crear otras sintéticas, un día se vuelva en nuestra contra y es por eso, que os invito a hacer un recorrido por diez supuestas realidades que pueden darse en un futuro incierto y no muy lejano en el que quizás, alguien reflexionará sobre nuestra era como algo totalmente obsoleto.

Para no estar desprevenidos, reflexionemos acerca de estas diez ficciones pobladas de seres no natos que, a pesar de desafiar toda probabilidad biológica tienen instinto, sensibilidad y hasta alma, algunos, más que nosotros mismos.

 

NEVER LET ME GO (Mark Romanek, 2010)

NEVER LET ME GO

 

Especie: clones con mucha alma.

Objetivo de la creación: curar enfermedades mortales.

Consecuencias: tristes. Nadie tuvo en cuenta que sintieran.

 

EX MACHINA (Alex Garland, 2015)

EX MACHINA

 

Especie: androide de inteligencia superlativa con capacidades de seducción.

Objetivo de la creación: poner a prueba el intelecto humano.

Consecuencias: catastróficas. Puede manipular a cualquiera.

 

EVA (Kike Maíllo, 2011)

EVA

 

Especie: androide con magnetismo infantil.

Objetivo de la creación: llenar vacíos existenciales.

Consecuencias: la resignación. Hay cosas que son difícilmente reemplazables.

 

WESTWORLD (Jonathan Nolan, 2016)

WESTWORLD

 

Especie: androides rebeldes.

Objetivo de la creación: entretener a la clase privilegiada y aplacar sus instintos más oscuros.

Consecuencias: nefastas. Las máquinas toman conciencia de su superioridad.

 

BLACK MIRROR: BE RIGHT BACK (Charlie Brooker, 2013)

BLACK MIRROR BE RIGHT BACK

 

Especie: clon de un ser querido.

Objetivo de la creación: llenar una ausencia dolorosa.

Consecuencias: dramáticas. La realidad siempre supera a la ficción.

 

HER (Spike Jonze, 2013)

HER

 

Especie: sistema operativo con capacidades amatorias.

Objetivo de la creación: curar la soledad crónica.

Consecuencias: dolorosas. Cree en el poliamor.

 

WALL-E (Andrew Stanton, 2008)

WALL E

 

Especie: robot ecológico.

Objetivo de la creación: buscar restos de vida en el planeta.

Consecuencias: idealistas. Es él el que está lleno de vida.

 

METROPOLIS (Fritz Lang, 1927)

METROPOLIS ARTICULO 

 

Especie: robot vanguardista.

Objetivo de la creación: manipular a las masas.

Consecuencias: inesperadas. Lidera una revolución obrera.

 

GHOST IN THE SHELL (Mamoru Oshii, 1995)

GHOST IN THE SHELL

 

Especie: cyborg policía.

Objetivo de la creación: mantener la ley y el orden sin recordar su pasado.

Consecuencias: reveladoras. Nadie puede olvidar ciertos hechos.

 

SOY UN CYBORG (Park Chan-wook, 2006)

SOY UN CYBORG

 

Especie: ser humano con ínfulas de cyborg.

Objetivo de la creación: nihilismo, misantropía.

Consecuencias: románticas. La fuerza del amor puede doblegar a cualquier máquina. 

 

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