Susan Sontag, sobre el miedo a la vejez

Susan Sontag (Nueva York, 1933-2004) reflexionaba sobre la muerte a los 16 años, en plena eclosión hormonal. 

 

susan sontag 

 

Lejos del habitual drama adolescente del amor no correspondido, en esa época la futura escritora se detenía en otros pormenores: había decidido que Dios no existía, y también se había topado con Thomas Mann: "La montaña mágica es un libro para toda la vida". Se recordaba asimismo que debía leer a Dostoievski y a Faulkner, también los poemas de Dante, Rimbaud, Verlaine.

Pareciera que ya desde niña S.S. tuviera un plan infinito, convertirse a toda costa y a conciencia en una intelectual y, de paso, participar de la bohemia.

 

susan sotang

 

Susan confesó que lo que le hacía vibrar realmente era estar enamorada, dormir y la carne.

La herencia de Susan es infinita, posdríamos dedicarle una sección entera a su pensamiento. Hoy, nos detenemos en una reflexión sobre el paso del tiempo. Porque sabemos que el miedo a la vejez, en un mundo en el que tan solo juventud es sinónimo de estar vivos, y en el que la vejez se aparca, se esconde, se evita...la clave quizá está en tener una vida plena. Así lo dejaba escrito. 

 

"El miedo a envejecer nace del reconocimiento de que uno no está viviendo la vida que desea. Es equivalente a la sensación de estar usando mal el presente."
 

sontang

 
En esta reflexión habita mucha vida y mucha sabiduría. Aquí, tras divagar en redacción, no nos ponemos de acuerdo si el miedo a envejecer es intrínseco al ser humano sea cual sea nuestra experiencia vital, o si depende de cada persona o de cada manera de morder la vida. No lo sabemos,así que nos quedamos con la inmensa Susan, con su manera de comerse el mundo, de replantearse hasta su propia existencia hasta el mismo día de su muerte.
 
(De los "Diarios" de Susan Sontag)
 
 
Susan Sontag: Web
 
 

 

Cultura Inquieta logo