Solo somos personas: Orlando de Virginia Woolf y el femenino-masculino en cada uno

Más allá de hombre o mujer, el masculino y el femenino (o sus matices) nos rondan según la personalidad propia.

 

Tilda Swinton como OrlandoTilda Swinton como Orlando

 

Un día Orlando despertó y reparó en que tenía sexo femenino. Toda su vida había sido un hombre y ahora entendía que, salvo el físico externo: hombre o mujer, seguía siendo la misma persona. Orlando es el-la protagonista de la novela del mismo nombre de la escritora británica Virginia Woolf y la cual fue publicada por primera vez en 1928. Además de que es considerada su obra más popular, también está inspirada en la vida de su amante Vita Sackville-Wes.

Con una astucia sorprendente, Woolf tocó un tema que hasta inicios del siglo XX se había dado por sentado durante milenios: hombre es masculino y mujer es femenino. Pero la realidad es mucho más cromática que nuestro dualismo (este último, un recurso muy Occidental aplicado para comprender y explicarnos el mundo).

El ejercicio con uno mismo (y no con el fin de definirnos)

Mi caso.Soy mujer, etero. Simultáneamente, tengo aspectos tradicionalmente más ligados a la masculinidad que muchos hombres que conozco.

 

Orlando Virginia Woolf

 

Al mismo tiempo, soy más femenina que muchas mujeres que he conocido (todo esto en relación a las atribuciones que culturalmente le hemos conferido a estos dos aspectos). Es decir, lo femenino-masculino, van más allá del sexo y están mucho más ligados a la identidad (la cual, desde luego, está influida por muchas más variables que el género).

Woolf nos lleva a un Orlando que viaja durante casi 4 siglos y que de seguro tenía mucho de ella. Desde las identidad atemporal hasta la ambigüedad: lo andrógino que habitaba en ella, en su amante.

La personalidad de Orlando resuena con el tiempo para las personas que, no importando su género, no reprimen su parte femenina o masculina. No, no importa cuál gane, cada una (masculino-femenino) difuminan su función y encanto. Y hay quienes incluso se autoconciben con el género no binario es decir: ni masculino ni femenino ni solo entre estas dos opciones.

¿Tú? ¿En qué eres masculino; en cuáles astistas eres más [email protected]? ¿Cuándo no encajas en ninguna?

 

Por Ana Paula de la Torre

 

 

 

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