'Este libro es un coñazo', Rebeca Marín denuncia el vocabulario sexista

El poder que tienen las palabras es algo innegable por mucho que nos vendan que las imágenes valen más pero, ese poder intrínseco, puede ser igual de demoledor que de revitalizante, igual de aleccionador que de contraproducente.

En la sociedad heteropatriarcal en la que tantas generaciones nos hemos criado, hemos ido adoptando hábitos y expresionas que usamos sin percatarnos de las connotaciones despectivas que conllevan. Es hora de desaprender para aprender de verdad.

Rebeca Marín, periodista de temas de actualidad en varios programas de televisión como NBC News o Telemadrid, da un paso más en su carrera y publica su primer libro. Bajo el título “Este libro es un coñazo”, Rebeca quiere dar a conocer a sus futuros lectores, la gran cantidad de palabras machistas y sexistas que utilizamos, sin darnos cuenta, en nuestro día a día.

Texto: Miriam Martínez

portada Este libro es un coñazo page 0001

CI: ¿Cómo te defines como periodista?

Rebeca: Creo que soy una todoterreno, es decir, me encanta comunicar, contar historias aunque lo más importante es el mensaje. He sido reportera de televisión de actualidad, de política, también en formato de radio, en programas de debate e incluso he dado las campanadas.

Soy una comunicadora que puedo ser seria y también ponerle humor, cuando toca, al momento. Lo más importante en la profesión es llegar al interlocutor y que te entienda, si no, no sirve de nada.

CI: ¿Qué te llevó a escribir “Este libro es un coñazo”?

Rebeca: Yo soy periodista y supongo que lo del lenguaje y la comunicación lo llevo en el ADN, además soy mujer y mi papel como mujer en la sociedad es algo que también me preocupa desde hace tiempo.

He unido estas dos inquietudes para crear este proyecto y hacer una crítica del lenguaje que finalmente abarca a una reflexión del papel de la mujer en la sociedad de hoy.

Hay partidos de ultraderecha que están cuestionando problemas tan serios como la violencia machista, definiendola como violencia intrafamiliar. Por eso es tan importante el lenguaje, es capaz de trasladar ideas, cambiar las mentes y la sociedad.

No es lo mismo decir conflicto armado que guerra o bajas civiles que muertos. Las palabras son armas muy potentes que tenemos que utilizar bien para que sean el mejor reflejo de nosotros mismos.

CI: ¿Cómo fue el proceso de búsqueda y trabajo de las palabras?

Rebeca: Este libro lo empecé hace un año y medio y fui poco a poco escribiéndolo. Las palabras y expresiones que yo usaba y las que usan a mi alrededor, todo ha sido fuente de inspiración, pero de verdad que no ha sido un trabajo demasiado duro, nuestro lenguaje está lleno, llenísimo, de estos ejemplos desgraciadamente, y surgían y siguen surgiendo con facilidad, sólo hay que fijarse y ser consciente del lenguaje.

CI: ¿Cómo se puede compaginar el trabajo de periodista y de escritora?

Rebeca: Es el trabajo más fácil de compaginar del mundo, pero claro, te tiene que gustar contar historias. Creo que nunca he dejado de escribir durante mi vida, eso sí, para publicar tienes que tener más tiempo. Creo que quienes lo tienen realmente difícil son las que son madres y periodistas a la vez, ellas sí tienen mérito.

 

"Las palabras son armas muy potentes que tenemos que utilizar bien para que sean el mejor reflejo de nosotros mismos"

 

CI: ¿Cuántas veces has tenido que escuchar adjetivos, sinónimos o palabras machistas en tu entorno laboral?

Rebeca: Y no sólo palabras, sino actitudes. Yo me considero afortunada, en el sentido de que he podido ejercer y ejerzo mi profesión con libertad, pero siguen existiendo ejemplos del machismo y la desigualdad de las mujeres en el ámbito profesional cada día.

Por ejemplo, en la televisión continúa ese papel de la mujer sexualizada, con falda corta haciendo de azafata. Yo misma he presentado varios programas y en algunos mi papel era completamente desigual al del presentador hombre que llevaba el peso mientras que a mí se me otorgaba el de copresentar.

Otro ejemplo es la mujer que está en "La ruleta de la fortuna" donde una chica mona, monísima diría yo, da la vuelta a las letras con una minifalda o los informativos de algunas cadenas donde el hombre aparece sentado y varias mujeres salen a una pantalla a contar pequeñas informaciones.

 

Rebeca5307La escritora Rebeca Marín

 

CI: ¿Crees que cometes machismo en el lenguaje?

Rebeca: Absolutamente, yo misma cometo muchos errores. No soy la perfecta periodista, ni la perfecta feminista, ni la perfecta comunicadora y admitirlo creo que es un paso importante para cambiarlo, como ser consciente.

CI: ¿Hay alguna receta para eliminar el machismo en la comunicación?

Rebeca: La receta es la autocrítica y el esfuerzo, pero no sólo de nosotros como individuos, periodistas, escritores etc…, sino también debe apoyarse desde las instituciones, los grandes medios de comunicación, los gobiernos, los políticos, los líderes de opinión...

Se está trabajando en este sentido, pero hay que hacer más; la RAE es un ejemplo de institución que tiene que actualizarse y ponerse del lado de la mujer, y cuando ves que está conformada por 48 académicos y sólo 8 académicas te das cuenta de que no se está haciendo lo suficiente.

El machismo en el lenguaje y en la vida es un problema de toda la sociedad. Una sociedad que aspire a ser mejor deber luchar por la igualdad de toda la ciudadanía y eso es lo que busca el feminismo, nada de guerras absurdas contra el hombre, volvamos a trasladarlo de nuevo si no se ha entendido. Es un problema de ellos y de ellas, de todes.

CI: ¿Estás usando las redes sociales para dar a conocer tanto tu profesión de periodismo y de escritora?

Rebeca: Soy usuaria habitual de las redes sociales y las utilizó fundamentalmente para dar a conocer mi trabajo como periodista y como escritora. En estos tiempos de confinamiento en los que vivimos estoy haciendo una serie de videos con frases de mi libro que estoy colgando en la cuenta @estemundoesunconazo.

Además, en los próximos días haré con mi editorial una presentación de mi libro en YouTube. Hoy en día las redes son una herramienta más en el trabajo.

Texto: Miriam Martínez 

Rebeca Marín: Instagram

 

 

 

Cultura Inquieta logo