Las reflexiones de Haruki Murakami que te convencerán para salir a correr con frecuencia

En 2007 el escritor japonés publicaba el libro De qué hablo cuando hablo de correr donde cuenta al lector su experiencia con la práctica de esta actividad.

 

murakami sobre correr

 

El libro es interesante per se, independientemente de nuestro interés por correr, pues muchas de sus afirmaciones se pueden hacer extensibles al modo de afrontar la vida. 

De qué hablo cuando hablo de correr recoge las vivencias de Murakami como corredor, pero paradójicamente también su experiencia como novelista, exponiendo sus renuncias y sus momentos de superación.

 

- Cuando el autor de libros como Tokio Blues o Sputnik, mi amor, empezó a correr, perdió tres kilos, así esta sensación: “Me gustaría que imaginaran que van a una carnicería, piden tres kilos de carne y luego vuelven a casa caminando con ellos en la mano; tal vez así puedan hacerse una idea de lo que significa cargar con ese peso”.

 

- "¿En qué pienso cuando corro? Los días que hace frío, pienso un poco en el frío. Los días que hace calor, pienso un poco en el calor. Cuando estoy triste, pienso un poco en la tristeza. Cuando estoy alegre, pienso un poco en la alegría", reflexiona en voz alta.

 

- También comparte que la música es clave para buscar el ánimo necesario para lanzarse a a las calles y que la compañía de la banda neoyorquina Lovin’ Spoonful es su favorita. En concreto dos de sus álbumes publicados en los sesenta: Daydream y Hums of the Lovin’ Spoonful.

“La escuches donde la escuches siempre es estupenda. No pretende mostrar más de sí que lo necesario”, defiende Murakami que empezó a correr a la edad de 33 años.

 

Mujer corriendo
Joao Ferreira

 

- En cuanto a la forma de alargar la distancia o el tiempo de práctica tiene sus propias tácticas: “Voy aumentando poco a poco (cada día) la distancia que recorro. Pero si aumento el ritmo acorto el tiempo de carrera. Procuro conservar y aplazar hasta el día siguiente las buenas sensaciones que experimenta mi cuerpo. Idéntico truco utilizo cuando escribo una novela larga: dejo de escribir en el preciso momento en que siento que puedo seguir escribiendo. Al día siguiente me resulta más fácil reanudar la tarea”

 

- El escritor explica además que siempre hay un momento en el que  es norma que parezca que no vas a poder más y que necesitas parar, es en ese momento cuando se repite mentalmente: "No soy un humano. Soy una pura máquina. Y, como tal, no tengo que sentir nada. Simplemente, avanzo".

 

- El no necesitar grandes cosas para practicar es una de las grandes ventajas que Haruki encuentra en esta disciplina: "No hacen falta compañeros ni contrincantes. Tampoco se necesita equipamiento ni enseres especiales. No hay que ir a ningún sitio especial. Con un calzado adecuado y un camino que cumpla unas mínimas condiciones, uno puede correr cuando y cuanto le apetezca".

Así como la soledad, a pesar de haberse casado muy joven (con tal solo 22 años), Murakami acostumbra a buscar la soledad. "Soy de los que prefieren estar solo. O, para expresarlo con mayor precisión, yo soy de esos a los que nos les produce tanto sufrimiento el hecho de estar solos. En mi interior siempre ha anidado el deseo de permanecer completamente solo. Por eso, el simple hecho de correr una hora todos los días, asegurándome con ello un tiempo para mí, se convirtió en un hábito decisivo para mi salud mental". 

 

 

Piernas corriendo
Bruno Nascimento

 

- Tiene sus propias reglas y rutinas, las cuales quizá no serían recomendadas por un deportista profesional, nunca hace estiramientos, se toma una cerveza bien fría después de correr, "aunque nunca me sabe tan buena como la que yo imaginaba y ansiaba fervientemente cuando corría. No existe en ninguna parte del mundo real nada tan bello como las fantasías que alberga quien ha perdido la cordura”, confiesa.

Tampoco descansa dos días seguidos mientras se prepara una maratón: "Los músculos son como animales de carga dotados de buena memoria. Si los vas cargando gradualmente y con mucho cuidado, los músculos se van adaptando de manera natural para resistir esa carga".

- Con respecto a la dieta, afirma que el cambio en su alimentación se dio de manera natural en cuanto empezó a correr. “Hice de los vegetales la base de mi dieta y obtenía las proteínas principalmente del pescado. Nunca me había hecho demasiada gracia la carne. Reduje el consumo de arroz y de alcohol, y empecé a emplear condimentos naturales. Los dulces nunca me gustaron”.

También que correr es lo mejor para mantener el peso adecuado de cada persona: “Si haces ejercicio todos los días, tu peso ideal se acaba estableciendo de forma natural”.

 

Hombre corriendo
Lucas Favre

 

- No entiende la obligación en los colegios a la práctica de Educación Física, “cada vez que veo en una escuela esa escena en la que todos los chicos son obligados a correr en la hora de gimnasia, no puedo evitar compadecerlos. Obligar a correr largas distancias a personas que no desean correr, o que, por su constitución, no están hechas para ello, sin ni siquiera darles una opción, es una tortura sin sentido”.

- Otro de los grandes beneficios de esta actividad fue que le ayudó a poner fin al hábito de fumar: "Si te pones a correr a diario, dejar el tabaco es una consecuencia natural. Me costó mucho, pero correr a diario y fumar es incompatible. Creo que el deseo, tan natural, de querer correr cada vez más me motivó a la hora de aguantar sin fumar y me fue de gran ayuda a la hora de superar el síndrome de abstinencia".

- Y por último el escritor defiende una sensata y sana conclusión: permitirse días de descanso. Cuando el sentimiento de “hoy no me apetece correr” le domina, simplemente no sale a correr. Así de fácil.

 

h/t: El País

 

 

 

 

 

 

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