Un poema atribuido a Benedetti nos ayuda a recobrar fuerzas cuando nos sentimos decaídos

Mario Benedetti es de esos autores que parecen tener siempre los verso que necesitamos leer o escuchar en cada momento de nuestra vida.

 

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Los expertos ya han afirmado que la psicológica (tras la económica y la sanitaria) será la tercera pandemia de la situación en la que vivimos y es fácil venirse abajo antes las circunstancias. 

Y aunque el neurólogo, psiquiatra y filósofo austríaco Victor Frankl aseguraba que “la vida no se hace insoportable por las circunstancias, sólo se hace insoportable por la falta de sentido y propósito”, es precisamente la falta de esa meta definida lo que provoca que, de vez en cuando, la vida se nos haga bola.

No sería justo pasar por alto que Frankl no solamente fue el fundador de la logoteraia y el análisis existencial, sino que sobrevivió desde 1942 hasta 1945 en varios campos de concentración nazis, incluidos Auschwitz y Dachau.

 

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Priscilla Du Preez

 

Todos tenemos épocas complicadas en las que lo último que necesitamos es un "échale ganas", pero quizá este poema que nos recuerda que es normal que tengamos que afrontar dificultades en la vida y que cada día es una nueva oportunidad, sea de ayuda:

 

 

No te rindas

No te rindas,

aún estás a tiempo de alcanzar y comenzar de nuevo,

aceptar tus sombras,

enterrar tus miedos,

liberar el lastre,

retomar el vuelo.

 

No te rindas que la vida es eso,

continuar el viaje,

perseguir tus sueños,

destrabar el tiempo,

correr los escombros,

y destapar el cielo.

 

No te rindas, por favor no cedas,

aunque el frío queme,

aunque el miedo muerda,

aunque el sol se esconda,

y se calle el viento,

aún hay fuego en tu alma

aún hay vida en tus sueños.

 

Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo

porque lo has querido y porque te quiero

porque existe el vino y el amor, es cierto.

Porque no hay heridas que no cure el tiempo.

 

Abrir las puertas,

quitar los cerrojos,

abandonar las murallas que te protegieron,

vivir la vida y aceptar el reto,

recuperar la risa,

ensayar un canto,

bajar la guardia y extender las manos

desplegar las alas

e intentar de nuevo,

celebrar la vida y retomar los cielos.

 

No te rindas, por faror no cedas,

aunque el frío queme,

aunque el miedo muerda,

aunque el sol se ponga y se calle el viento,

aún hay fuego en tu alma,

aún hay vida en tus sueños

porque cada día es un comienzo nuevo,

porque esta es la hora y el mejor momento.

 

Porque no estás solo, porque yo te quiero.

 

(Atribuido a Mario Benedetti)

 

h/t: Cultura Colectiva

 

 

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