La emoción de la conquista: Una experiencia pujando por una obra de arte

¿Se puede medir la emoción que produce el arte? ¿Qué precio tiene las sensaciones, los vellos de punta, el quedarnos sin palabras ante la belleza de una pieza artística? Pero si además somos capaces de adquirir la obra de arte y hacerla nuestra para siempre, qué sentiremos? Emily Badiozzaman nos cuenta su experiencia en Catawiki, la web de subastas.

 

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Fotografía de Igor Miske

 

Emily Badiozzaman rebusca por la web de subastas Catawiki y comparte la experiencia de haber pujado por una fotografía de Cor Jaring. A diferencia de otras casas de subastas, Catawiki se especializa en la compraventa de artículos coleccionables que, más que tratarse de objetos procedentes de una limpieza del trastero, se hace referencia más bien a cualidades únicas e inversiones.

Catawiki (“catálogo” y “wiki”) era inicialmente una página web en la que los coleccionistas podían llevar un control y hacer un seguimiento de sus colecciones, pero hoy es un lugar en el que se puede pujar por algunos artículos bastante especiales en subastas semanales. Podemos pensar en algunos de los juegos Lego más caros del mundo, primeras ediciones de cómics, obras de arte originales y coches excepcionales. Cuando quise buscar un regalo único para un buen amigo, me decidí a echar una ojeada.

 

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Fotografía de Igor Miske

 

1. Empezar la búsqueda

Es fácil navegar por la web, pues las subastas están clasificadas por secciones, como libros, música, vino o joyería, y luego hay subcategorías. Se ve claramente cuando acaba cada una de las subastas y hay útiles categorías especiales, como “lotes excepcionales” o “subastas que terminan hoy” para abrir el apetito viendo lo que allí se ofrece. Si tuviera un presupuesto ilimitado, mi casa pronto parecería que ha sido arrasada por un huracán de muebles de vanguardia y arte contemporáneo.

Me encontré en la sección “Arte e impresiones” y me quedé atrapada por un boceto original del Capitán Garfio de Disney. Rebuscando un poco más, di con el regalo perfecto para mi amigo; una fotografía de Cor Jaring titulad: Blinde Italiaanse muzikante Desenzano (música italiana ciega Desenzano), 1981, que previamente se había comprado en una subasta de Christie’s en los años 1980. Estaba firmada, etiquetada y tenía el sello de la subasta. Contaba con una práctica estimación del subastador (algo que se muestra en los lotes que tienen legítimamente un mayor valor, así que siempre es un buen indicador). Supe que era algo bueno.

 

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Fotografía de Adam Birkett

2. El sello de aprobación del subastador

Firmado, sellado y entregado: hay que fijarse en los sellos del subastador.
Jaring fue un premiado fotógrafo de Ámsterdam que fue ganando terreno al capturar los agitados años 1960 y 1970. Probablemente sea justo decir que su tema más destacado fueron John Lennon y Yoko Ono. ¿Las emblemáticas fotos de la famosa pareja en la cama? Las hizo Jaring.


Habiéndole echado el ojo a la fotografía, me decido a registrarme. El proceso fue rápido y sencillo, sin nada que resultara más arduo que una típica rutina de configuración. Necesitas tener el teléfono a mano porque te envían un texto para verificar la cuenta de usuario. Los detalles del pago no son necesario antes de pujar (pero las pujas sí son vinculantes), algo que le añade simplicidad. Se puede elegir si se quieren activar las alertas de correo para que te avisen cuando ciertos lotes están disponibles, en caso de que tengas un interés específico.

 

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Fotografía de Beata Ratuszniak

 

3. Pujar en una subasta

Después de haber activado mi cuenta rápido y eficientemente, ya podía pujar libremente. . Existe la opción de realizar una puja automática, pero como me interesaba la emoción, decidí esperar unos días y pujar cuando el cierre de la subasta estuviera cerca. No fui la única.

Pero lo que diferencia a Catawiki es que no hay cabida para quienes están esperando para abalanzarse en los últimos 10 segundos para mejorar tu puja. Si alguna oferta se realiza en el último minuto, se añade otro minuto a la cuenta atrás. Hubo una dura batalla entre cinco agresivos contrincantes, hasta que quedamos reducidos a dos –el pujador 7052 y yo. Se añadió un minuto. Se suman 7 £. Aunque estaba conectada, Catawiki envía siempre un correo cada vez que han mejorado tu oferta, para asegurarse de que no te pierdas ninguna oportunidad. Finalmente, con el alivio de algo parecido a ganar una carrera, hice la puja final ganadora por el lote: 226 € (193 £).

 

4. Cerrar la compra

Después de recibir un correo de confirmación de Catawiki con un enlace a la página para realizar el pago, me daban tres días para pagar al vendedor. A su vez, ellos tenían tres días para enviarme la fotografía de Jaring una vez efectuado el pago. Catawiki hace de intermediario y retiene el pago hasta que la transacción se ha completado. De esta manera, ninguna de las partes corre riesgos.
Al cabo de cinco días tenía ya un artículo verdaderamente especial, el cual me hubiera costado mucho encontrar en otro lugar. Todo el proceso fue sencillo, divertido (ojo: puedes acabar adentrándote en una dimensión llena de extraños artículos) e indoloro – principalmente porque no perdí en la subasta.

 

Post1. La emocion de la compra

 

5. ¿La mejor parte?

Estoy segura de que estaré un buen tiempo recogiendo los frutos de haber hecho este regalo. Porque ya lo decía Jose María Vargas Vila: "Toda obra de arte es personal. El artista vive en ella, después de que ella vivió en él largo tiempo" 

¿Por qué no llevarnos un pedacito de cielo a nuestro universo? En catawiki encontraremos el camino.

 

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