Tenemos que vernos menos, reflexiones sobre la campaña del momento

Es probable que en los últimos días te haya llegado algún mensaje o llamada de alguno de tus amigos y familiares a raíz de un spot de televisión de una conocida marca de licores.

 

5357648028 e53e3feb0a b

 

Con mucho acierto, la campaña -que ya se ha convertido en viral- nos lleva a reflexionar sobre la cantidad de tiempo que empleamos en ver series, en perdernos y cotillear por las redes sociales y el poco que pasamos con la gente que nos importa.

Al verlo es inevitable no sentir un nudo en la garganta y soltar alguna que otra lagrimilla (o muchas). Para acabar de rematar la jugada, la marca nos ofrece la posibilidad de calcular el tiempo que nos queda por pasar junto a la persona que elijamos. ¿El resultado? Una hostia de realidad en toda la cara, porque es duro ver que, apenas, nos quedan unos pocos días por estar con aquellos a los que queremos.

Pues después de llorar como jodidas magdalenas, en nuestros pechos presionados por la tristeza y la culpabilidad, brota una reflexión complementaria y poéticamente correcta: 

"Pasamos poco tiempo con la gente que nos importa de verdad y mucho con los compañeros de trabajo"  –Toma Moreno

 

LV 20150518 LV FOTOS D 54431695764 992x558LaVanguardia Web

 

Vaya por delante que los compis de curro pueden llegar a ser muy importantes en nuestras vidas, hasta el punto de quererlos y todo, pero eso no quita que sea una relación impuesta por las obligaciones más titánicas de todos los tiempos, el trabajo y su manera de vertebrar nuestros tiempos.

Pasamos muchas horas al día, a la semana y a lo largo de los años con ellos, compartiendo espacios, proyectos, folios, maldiciones, bendiciones, platos, tuppers, frustraciones, alegrías, horas, minutos y segundos; en definitiva, compartiendo nuestras jodidas y bonitas vidas.

Sí, lo sabemos. Somos muy afortunados por tener un trabajo que nos hace vibrar, por tener unos colegas de viaje que son los encargados de recoger (muchas mañanas) los miles de cachitos de nuestros amaneceres zurdos, de nuestras nubes negras tras un atasco y también de nuestros momentos de sol, ese sol de invierno que nos hace resucitar tras los cafés compartidos y tan necesarios a veces.

 

9AF7CAD3 3BB7 4622 B9A9 5DEC7BB09BA9 1Fotografía de Verónica Martín

 

Ellos son, muchas veces, los encargados de recomponerlos. Sí, nos queremos, nos apreciamos, nos respetamos. Pero no somos esos jugadores de primera división de nuestras vidas para ellos. Así que lo que nos sale de nuestra alma es decirnos: "TENEMOS QUE VERNOS MENOS"  #tenemosquevernosmenos, o al menos hacerlo porque nos apetece realmente y no por la imposición del santo curro.

Pasamos la vida echando de menos a las personas de nuestra Premier League; a nuestros hijos, primos, tíos, amigos del alma, padres, hermanos, sobrinos, vecinos... La geografía, las obligaciones y el trabajo nos imponen islas de plástico imposibles de disolver entre sus vidas y las nuestras. Y eso nos va rompiendo por dentro, lentamente, sin artificios pero con la virulencia de una dolencia irreversible. 

Así que si tenemos en cuenta el cálculo en horas que vamos a pasar con ellos, igual que la campaña de la que hablamos, quizás se nos corte la digestión y nos salgan mechones de canas en cero milésimas de segundo.

Quedaría de esta guisa el marcador: 

Tiempo de vida que te queda por compartir con tu padre: 14 días y 3 horas

Tiempo de vida que te queda por compartir con tu compañero de curro: 5.000 días y 8,000.000 de putas horas. 

 

Así nos hemos quedado...

photo 1509248961158 e54f6934749c

 

Tenemos que vernos más, reza el claim de la campaña que nos hace llegar hasta esta reflexión, y para ver más a unos, tenemos que ver menos a otros.

Sí, tenemos que hacerlo. Si no, nos vamos a arrepentir el resto de nuestras vidas.

Cultura Inquieta logo