Ya está bien de esconder nuestra menstruación: #YoPongoMisReglas

Hola, me acaba de bajar la regla y escribo esto bajo sus efectos secundarios (que los tiene).

Sí, lo reconozco, me hallo sangrando como Carrie en su graduación y con las piernas hinchadas como un paquidermo. El primer día es el más escandaloso, al menos para mí. La sangre desaparece a lo Tarantino por el  WC, y a veces, muchas veces, pienso: "Qué gran enigma éste de lo que pudo haber sido y nunca será". 

Sí, lo confieso, a veces la regla saca el drama que hay en mí, me pongo muy intensa, pero a veces no, y simplemente me encuentro en mi estado natural. Porque si hay alguna regla es, precisamente que no hay reglas, o que cada mujer es un mundo y vive su menstruación como quiere y como puede.

 

sangre azul dracula

 

Con una verbena en mis ovarios y un par de globos en mis tetas pequeñas, quiero hablar de la sangre, que por cierto, es roja. Roja como la selección de fútbol tan amada por muchos, roja como los tomates, como las fresas, como las mariquitas, como el Rayo Mcqueen, como los labios rojos de Debbie Harry, como las cabinas telefónicas de Londres, como nuestros corazones tan llenos de vida y de sueños. 

Entonces, ¿por qué esa manía de sustituir la sangre de nuestra regla por un ridículo líquido azul? ¿Qué pasa, que de repente somos la Pitufina? No señores, ¿acaso pasa esto en el cine, en los videojuegos, en las obras de arte? ¿Os imagináis una pintura negra de Goya con la sangre brotando en forma de arco iris? ¿O a Kubrick distorsionando la realidad de sus escenas sustituyendo el fluído rojo por una ristra de flores a lo Lana del Rey?

 

sangre azul reservoir dogs

 

La sangre es lo que brota del corazón a cada parte de nuestro cuerpo, la que nos hace sentir, la que se mezcla con la vida cuando parimos, la que deja de correr cuando morimos, la que se transfiere en forma de amor a los demás en un camión de donantes, la que nos hace vibrar cuando nos enamoramos. Entonces, ¿por qué esconderla? ¿Por qué ocultar nuestra regla? ¿Por qué escondernos nosotras del mundo durante unos días al mes? 

Porque ¿os imagináis tener una amiga desde la adolescencia hasta los 50 años y no habérsela presentado a nadie jamás? ¿Os imagináis sentir vergüenza de esa amiga o no hablar de ella nunca y ocultarla como si no existiera? Pues sí, esa amiga existe y se llama REGLA.

 

sangre azul naranja mecanica

 

Buscando respuestas en la inmensidad del cosmos, con motivo del Día Internacional de la Mujer, y englobada dentro de la campaña #YoPongoMisReglas, Intimina, compañía que ofrece la primera gama de productos dedicada a cuidar los aspectos de la salud íntima femenina, ha publicado los resultados de una nueva encuesta, para conocer cómo viven las mujeres su menstruación y cómo la perciben los hombres hoy en día.

El ciclo menstrual es un signo vital y una indicación del estado general de la salud de la mujer; una función corporal normal que experimenta casi la mitad de la población mundial. Sin embargo, desde el comienzo de la humanidad ha estado rodeada de tabús y se han creado numerosos mitos, tanto por razones culturales como por razones sociales que todavía perduran en nuestra sociedad. 

Además, el estudio pone sobre la mesa la lucha, de parte de las mujeres, por romper los mitos y la desinformación en torno a la salud íntima femenina y la sexualidad. Nosotras, cada vez, hablamos con más naturalidad de la regla, demostrando que es un signo vital y un estado completamente natural del cuerpo. De hecho, y de acuerdo con la encuesta, una amplia mayoría de las mujeres no tienen tapujos al hablar ella, pues es vista como algo natural (63%). 

El empoderamiento femenino y su visibilidad nos está ayudando a  sentir total libertad para hablar de los cambios de nuestro cuerpo. “La menstruación no debe vivirse en silencio. Todas juntas debemos luchar para romper los tabús y acabar con el estigma que existe todavía en torno a la salud íntima femenina”, aseguran los expertos de Intimina.

 

 

 

No podemos estar más de acuerdo con este estudio, porque tenemos derecho a hablar de ella, a quejarnos, a amarla, a odiarla y a compartirla. Tenemos derecho a gritar cuando nos duela, a alegrarnos o a frustrarnos cuando nos venga. Porque en la regla cabe la vida, las esperanzas. En la regla hay sufrimiento, hay cambios, hay renaceres, hay juventud, hay madurez, hay sexo, hay sentimientos y hay sangre, sí, y muy bonita y muy roja por cierto.

Tenemos derecho a sentirnos protegidas, cuidadas, comprendidas, cómodas, seguras y libres antes, durante y después de la regla, es decir, cada día de nuestras vidas.

 

 

"Sangre que no se desborda, juventud que no se atreve, ni es sangre, ni es juventud, ni relucen, ni florecen" "Viento del pueblo" (1937), Miguel Hernández

 

 

 

Gracias Intimina por ayudarnos a cuidarnos, a derribar barreras y a querernos un poquito más.

 

 

 

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