Las aventuras del manchego Iván Kerouak: coronavirus desde el exilio

Nos escribe Iván García Simón, un manchego de Puertollano, Ciudad Real, para compartir con nosotros su peripecia, su periplo personal en estos días de pandemia, temores e incertiidumbres. Un relato que nos vuelve a demostrar que el amor, todo lo puede.

 

coronavirus desde el exilio
Iván García Simón

 

El diez de marzo de este año cogí el tren AVE destino  Madrid Atocha. El coche cuatro iba casi vacío, tan solo una pareja 5 filas por delante y una mujer con una niña pequeña, ambas con guantes. Yo con mis maletas listas para 3500 kilómetros, un día completo de viaje y el miedo latente en el ambiente y la psicosis en nuestras cabezas. La mujer miraba mis maletas con la cinta de las compañías aéreas de mis anteriores vuelos como preguntándose  ¿Dónde irá este hombre?

Ese mismo día los datos de gobierno de España hablaban de riesgo global moderado. Los vuelos procedentes de Italia estaban suspendidos, los partidos de futbol se jugaban a puerta cerrada. “Contención moderada”  decían en las  ruedas de prensa ahora más que habituales, no como en otros tiempos no tan lejanos ni fáciles de olvidar.

La gente libraba batallas en los supermercados por conseguir acopio de alimentos y se disputaban los más grandes paquetes de papel higiénico.

771 personas habían fallecido hasta el momento en España por el covid-19 siempre según datos oficiales.

Llegue al Madrid soleado que recibe la primavera al mediodía. Terrazas vivientes con cañas, tapas, amistad, debate y el cálido sol en las mejillas. No faltaban ya las mascarillas, los guantes de látex y las miradas de reojo al prójimo más cercano que estornudaba, en la mayoría de los casos por alergias o resfriados pero el miedo no entienden de empatía. La gente se frotaba las manos  con antiséptico como Leonardo Di Caprio en  “El aviador”.

Tome asiento con mucha suerte en una terraza en  la calle Embajadores, junto al teatro Pavón. Es uno de mis sitios preferidos para el vermut, ver el ir y venir de gente en  esta apasionante ciudad... Los besos son baratos en Madrid en esta época del año. Parejas de la mano, mujeres con flores, perros olisqueando. En este mismo sitio me cruce con una conocida actriz colombiana aunque ya muy española y muy madrileña, vestida como una diosa con gafas grandes y oscuras ,vestido corto y paso firme con un gran ramo de flores.

Después visité la Gran Vía bulliciosa, la plaza Mayor con sus turistas estupefactos y sonrientes, sus pintores  bajo los arcos, bajé dirección La latina y comí en El viajero donde 15 años atrás tuve una cita inolvidable con una hermosa criatura..

Espere a mi madre sentado visionando sin perder detalle de todos los que tenía a mí alrededor. Siempre he sido un poco voyeur. Mi madre vive en  piso muy  pequeño cerca del rastro hace ya más de una década.. Donde ahora vive confinada sin más cita diaria que bajar a aplaudir a nuestros sanitarios a las 20:00 .Madrid siempre me atrapa y se me hace poco.

Después de cenar  con mi santa madre, sin saber que mi viaje iba a ser más largo  de lo esperado, cogí el metro en Tirso dirección Barajas.

Mi vuelo estaba programado a las 06:00 por lo que decidí pasar la noche en la terminal 2. Cerca del fast-food de las hamburguesas.

A media noche, ya dormitaban pasajeros, semi-protegidos, algunos leyendo, otros con sus tabletas, móviles, libros etc. A mi lado un señor de edad avanzada, con ropa poco vistosa, escribía compulsivamente en servilletas que luego metía en una pequeña mochila con agujeros. Creo que él, no esperaba ningún vuelo, tan solo cobijo.

Entre cafés, música y duermevela espere a embarcar casi a las 5 dela mañana en mi vuelo low cost destino Berlín.

Aterrice en la antigua RDA a las 9:00 a.m., donde los datos oficiales hablaban de 1296 infectados y dos fallecidos.

Tres horas de escala en el Aeropuerto Internacional de Schonefeld, que fue inaugurado en 1934 y fue el principal aeródromo comunista en La RDA, e incluso estuvo en manos Soviéticas durante muchos años.

Compre un paquete de cigarrillos americanos y una botella de agua por 11 euros, pasee observando a la gente, algunos concienciados y otros, los más, indiferentes ante el acecho del bicho.

Tras pasar el control de aduanas un tanto nervioso pues dos agentes examinaron con disciplina mi pasaporte y me hicieron muchas preguntas en Ingles, entre en la zona de tránsito y tome una pinta y un sándwich en un típico bar germano donde dos hombres, creo que recién salidos de un after , daban tumbos de un lado a otro por la terminal. El espectáculo era dantesco. Uno de ellos tenía convulsiones y el otro trataba de ayudarlo sin mucha fortuna. Los agentes pasaban y miraban pero no intervenían hasta que un ciudadano dio el aviso de que la cosa se estaba poniendo seria. Tanto, que minutos después tuvieron que llamar a los sanitarios los cuales lo monitorizaron ahí mismo con un mini hospital de campaña en el pasillo.

Dialogué con un paisano de Córdoba que volaba de regreso a España vía Málaga. El hombre estaba preocupado por la situación de su familia. Nos despedimos deseándonos suerte sin ningún apretón de manos.

Aterricé en Minsk al caer la tarde. En la misma puerta del avión una chica militar eslava con mascarilla nos daba la bienvenida mientras nos apuntaba con una cámara bastante inusual.

Al entrar en la terminal más cámaras nos grababan, pague el seguro médico obligatorio para entrar en el País y me puse hacer cola en el control de pasaporte. Al llegar a la ventanilla otra cámara directamente a la cara y otra chica examinando el pasaporte con lupa una y otra vez. Esto si es bastante normal aquí pero tanta cámara no lo es por lo que mi curiosidad me empujo a preguntar.

Eran cámaras de reconocimiento facial y control térmico facilitadas por el gobierno Chino.

Según datos poco fiables del gobierno solo 6 casos confirmados de Covid-19 y ningún fallecido.
Mi prometida me esperaba en el Aeropuerto y tan solo nos quedaban 3 horas a través de la carretera Minsk – Polotsk. A través de un apabullante bosque de coníferas con árboles milenarios.

Día tras día fui viendo por el canal internacional de la televisión pública Española el avance y destrucción de este maldito virus. Hablando con familiares por video llamada, estupefacto ante la bajeza moral de algunos políticos de la oposición de mi país.

10 días más tarde el 21 de marzo, día mundial de la poesía, contraje matrimonio en un juzgado Bielorruso donde el único español fui yo mismo.

Es duro casarse sin ningún familiar cercano en un país que no es el tuyo mientras en España la gente vive un horror más propio de una película de ficción. que de la realidad..

Ese mismo día los datos hablaban de 76 casos oficiales y ninguna defunción... Durante todo este tiempo ha habido normalidad absoluta en Bielorrusia. Colegios, Restaurantes, tiendas, supermercados han estado funcionando al margen de la realidad de nuestro mundo.

El presidente Lukashenko dijo en  tono jocoso : “ Aquí en este país nevera se matan los virus con vodka y sauna.” .Es un tipo peculiar que gobierna aquí hace más de 20 años con mano dura y abrazado al comunismo militar de la antigua Unión Soviética.. Aun los servicios de inteligencia conservan las siglas KGB.

El pasado 3 de Abril Vladimir Putin decretó vacaciones obligatorias pagadas para todo el pueblo ruso durante este mes. Cerró las fronteras. Es entonces cuando el pueblo Bielorruso se empieza a tomar en serio la amenaza del virus. Se empiezan a ver mascarillas en los supermercados, los restaurantes empiezan a cerrar por falta de clientes y los colegios amplían las vacaciones previa consulta a los padres por escrito. Aquí la influencia rusa es más que importante, en esta pequeña Republica de unos 10 millones de habitantes. Este pueblo está acostumbrado a las grandes batallas. Los nazis exterminaron un tercio de la población en la 2ª guerra Mundial y tiempo atrás Napoleón también hizo de las suyas .También fue tierra de Iván el Terrible.

 

coronavirus desde el exilio 2Iván García Simón jusnto a su prometida



El día 7 de Abril, “Papa Lukashenko”, ( así lo llaman aquí), reculó e hizo saber a su pueblo que el sistema de salud Bielorruso estaba  más  que preparado para la lucha de enfermedades infecciosas pero no hablaba de la suspensión de actividades deportivas ni nada que pueda hacer retroceder la frágil economía de la Republica.

“El problema está ligado con la economía del país. Tengo que decir que, posiblemente, en cierto grado con el futuro de la existencia de nuestra república, es que nadie puede decir qué pasará con el mundo después de esta enfermedad y psicosis que ocasionó. No sabemos los planes de los líderes de grandes estados, cómo aprovecharán esta situación. Pero de la historia sabemos que cada uno aprovecha la situación como lo considera necesario y provechoso para sí mismo”, comentó Aleksander Lukashenko. También nos dio los últimos datos: 861 casos 13 fallecidos. Ahora sí hablaba de la necesidad de hacer cuarentena en casa... E incluso de monitorizar móviles en la capital. , desinfección de trasporte público etc.

Ese mismo día tenía yo mis vuelos de regreso a España, hace más de dos semanas atrás cancelados después del cierre de fronteras. Por lo que tuve una mañana bastante interesante visitando dependencias militares con mi pasaporte, la tarjeta de crédito y mi mujer de traductora pues aun no entiendo mucho el ruso. He podido renovar mi visado por dos meses más por las circunstancias previo pago de otro seguro médico, nuevo registro y no sé qué documentación más pues el sistema burocrático aquí es más que marcial.

Esta incertidumbre no me preocupa más allá de mis citas con la oficina de empleo con la que llevo una semana intentando hablar pues mi cita del día tres ha pasado inadvertida de momento por el servicio de empleo de mi comunidad  es imposible contactar con ellos ni vía telefónica, e: mail y tampoco funciona la atención online con el DNI electrónico.

Pienso mucho más en aquellos que deje atrás confinados y desconcertados con la situación, en los medios de desinformación al servicio de una oposición más preocupada en asaltar en poder de manera insensible y desvergonzada. En muchos españoles idiotizados por periodismo basura al servicio de esta mafia que es la ultraderecha en España, que solo engendra odio. Haciendo uso de noticias falsas, manipulación de  imágenes. Es entristecedor como usan la ignorancia de algunos  y el dolor de cualquiera.

Pienso en mi sobrina Martina que empezara a hablar sin que pueda disfrutar de sus primeras palabras, en mi abuela que pasa estos, sus últimos días en una habitación mientras pierde la poca memoria que le queda confinada en una habitación en una residencia de ancianos. Pienso en todos aquellos que no puedo imaginarme la vida sin volver a abrazarnos.

A veces tengo ansiedad y tengo que salir  a correr esquivando a mis semejantes, mientras pueda lo seguiré haciendo, por los que no pueden en mi país, porque a pesar de sentirme un privilegiado en el exilio no puedo quitarme de la cabeza a toda esa gente confinada y librando esta batalla como bien puede mientras la televisión los intoxica.. Es momento de disfrutar este crudo presente, dedicarse a la introspección y al placer de quien tienes a tu lado. Pues no sabemos más allá del hoy. Todos en mayor o menor medida somos víctimas de esta incertidumbre, es inevitable sentir miedo al futuro, el problema no es sentirlo, pero ¿Cómo gestionamos esta barbarie?

Yo solo sé que cada día es un regalo que no volverá, sea cuales sean las circunstancias, por eso aunque me vengo abajo en más ocasiones que sabe mi esposa, no hay ni una sola  mañana que no le dedique mi mejor sonrisa antes de entregarme al ordenador mi mejor amigo aquí, para estar cerca de vosotros.

Polostk. Belarus. 8 de abril de 2020   

Por Iván García Simón

 

 

 

 

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