El teatro tiene cabida en la realidad post-pandemia

Se abre el telón, se cierra el telón. Son dos movimientos que teníamos grabados y normalizados cuando acudimos al teatro. Después de la pandemia, actos que eran cotidianos, han estado desapareciendo y en el mundo de la cultura y más concretamente en el teatro, están corriendo peligro que se esfumen de nuestra mente.

Por Miriam Martínez

 

teatro kamikaze

 

La cultura es segura y ahora más que nunca, hay que decirlo una y otra vez. El teatro está volviendo a la vida y espacios como Microteatro, el Teatro Lara o el clásico Teatro La Latina, están volviendo abrir sus puertas, para demostrar que la cultura tiene que volver y que es necesaria. ¿Quién dice que no hay planes culturales y diferentes en Madrid? El que diga que no, está muy equivocado. Hay que seguir apoyando el teatro y en estos momentos más que nunca.

Desde Cultura Inquieta, hemos hecho un mapa con cuatro teatros madrileños que se han lanzado a la piscina y han subido su telón. Microteatro, el Teatro Lara, el Teatro La Latina y el Teatro Kamikaze, han apostado por la cultura segura y lo están logrando.

Microteatro arrancó con el festival 'Por los demás. La salud por bandera', del 23 de septiembre al 4 de octubre. Un ciclo promovido por la ONGD Anesvad, con el fin de buscar y concienciar al público, que el teatro es seguro y tienen que volver a ocupar sus sillas. Además se lanza un mensaje desde las obras de teatro, de la necesidad
de fortalecer el sistema sanitario. La lucha continua, para conseguir en todo el mundo, una sanidad pública, fuerte y universal.

Tal como se indica desde Microteatro, es ¨una manera diferente de afrontar esta situación, pero de una forma entretenida y de invitar a la sociedad a conocer la situación de la sanidad pública, a través del teatro¨.

“Yo decido”, “Bendita sanidad” o “Enfermera(s): the dangerous game” (finalista del premio a Mejor Autoría Revelación en los Premios Max 2020), son algunas de las obras que se pueden ver en las salas de Microteatro.

En “Yo decido”, obra de género musical romántico, escrita por Victor Boira y protagonizada por Claudia Coelho y Luis Miguel Molina, narra la historia de un voluntario de una ONG en África. El espectador podrá sentir y conocer de cerca la situación, que se vive en el tercer continente. Todas las salas tienen una mampara, donde hay una separación de seguridad, entre el espectador y el actor. Además nada más acabar la función, se limpia toda el espacio.

 

teatro cadiz lara  

 

La obra, “Bendita sanidad”, escrita y dirigida por Nacho Novo - desde el confinamiento- , creó y construyó una historia real. Desde el primer momento, se habla del coste de la sanidad en países como África, pero desde dos perspectivas. La primera, es una pareja de turistas de clase alta y en el otro caso, es el reflejo de la sociedad que vive en esos países, que intentan sobrevivir cada día allí.

No podemos dejar pasar la sesión golfa. La comedia dramática, “Négatif”, dirigida y escrita por Beatriz Justamante e interpretada por Sandra W. Asumu y Joseph Ewonde Jr. Relata la historia de un paciente que cambia la vida de su médico, después de años de estancia en un hospital de Benín (África).

Microteatro, en la calle de Loreto y Chicote, demuestra y levanta la voz, que los teatros cumplen las medidas y que es posible una cultura segura. Aunque ahora cuando te pidan la entrada y te tomen la temperatura, las risas, las sorpresas o el drama, están aseguradas. La esencia de Microteatro no se pierde, aunque exista una mampara.

Cuando salimos de Microteatro y bajamos la calle, nos encontramos el mítico Teatro Lara, localizado en Corredera Baja de San Pablo, 15. El Teatro Lara es conocido por las funciones: La Llamada, Cádiz o Burundanga.

Construido por Don Cándido Lara, el 3 de septiembre de 1880, el Teatro Lara fue inaugurado por Alfonso XII y aunque no existiera ni el metro de Gran Vía o la accesibilidad que existe hoy, la gente esperaba largas colas para poder comprar una entrada. A día de hoy, en las dos salas del teatro, Cándido Lara y Lola Membrives, la gente sigue esperando en la calle, pero eso sí, con distancia de seguridad, con la entrada en el móvil y con mascarilla.

El Teatro Lara ubicado en el barrio de Malasaña, empezó a ser conocido por el público millennial por La Llamada. Ese público que conoció la magia del teatro, sigue asistiendo a las obras.

¨A mí el teatro me encanta y es una de las cosas que más eché de menos durante el confinamiento¨, me cuenta una espectadora que está esperando para entrar a ver Cádiz, la función dirigida por Gabriel Olivares y protagonizada por Fran Nortes, Nacho López y Bart Santana. Ellos fueron de los primeros, en subirse a los tablones y demostrar que la cultura tenía que volver a la ¨normalidad¨.

Al igual que Microteatro y Teatro Lara, el Teatro Kamikaze no se da por vencido y quiere que la gente siga acudiendo a sus butacas. Actualmente en cartelera, se encuentra: Traición hasta el 4 de octubre y Matar Cansa, a partir del 8 de este mes. De nuevo el Teatro Kamikaze, en la calle Embajadores 9, sigue revolucionando las experiencias de sus espectadores y con medidas de seguridad, como el código QR, sigue siendo un teatro de referencia. Uno de los principales factores, que le permitieron ganar el Premio Nacional de Teatro en 2017.

Se hace de noche y justo al lado del Mercado de La Cebada en La Latina, se encuentra el Teatro La Latina. Con 100 años de antigüedad, Beatriz Galindo, La Latina, junto a su esposo, fundaron el Hospital de la Concepción de Nuestra Señora en 1499. Este hospital se convertiría con el paso del tiempo, en el núcleo formativo qué conocemos actualmente. No hay que dejar pasar que, durante la Guerra Civil, se convirtió en un cine, dedicado a las películas propagandísticas del bando republicano.

 

microteatro 1

 

Como en los demás teatros, La Latina, anunció su vuelta a los escenarios por todo lo alto, con la obra, ¨Para hacer bien el amor hay que venir al sur¨, escrita y dirigida por Ricard Reguant. El director argumenta en relación a la aplicación de las medidas sentirás que, ̈ todos los ensayos y la preparación de la obra han estado controladas. Todo el equipo se tomaba la temperatura, nos lavamos las manos y entrábamos a los sitios con la mascarilla. Durante las tres semanas previas al estreno, se cumplieron todas las normas¨. ¨Jesús Cimarro, director de La Latina, cuando se enteró de esta obra, le interesó que fuera la función, que diera paso a la apertura de La Latina. Esto nos permitió abrir los ojos y creer de nuevo que puede volver el teatro a las ciudades¨.

Para hacer bien el amor hay que venir al sur, está protagonizada por, Patricia Arizmendi, Marta Arteta, Raquel Martín, Tamia Deniz, Miriam Queba, Mikel Hennet, Javier Enguix y Javier Toca. La obra trata sobre querer hacer un espectáculo musical, inspirado en las famosas canciones, de la única y legendaria, Raffaella Carrá.

̈Aunque las medidas de seguridad, los actores y el equipo las notamos, el estreno fue espectacular ̈, exclama Marta Arteta y subraya que, ̈ cuando vimos al público nada más empezar, de pie y nos empezaron animar y aplaudir, nos quedamos sin palabras. Fue un momento muy intenso y aunque para el actor es difícil interactuar con un público que lleva mascarilla y no se puede ver las emociones, nosotros sentimos una adrenalina, gracias al público¨.

Raquel Martín, detalla que las normas sanitarias en el teatro son 100% reales, ¨todos tenemos nuestro propio camerino y tenemos gel hidroalcohólico¨ y añade que, ¨antes de empezar la función, se avisa a todo el público que lleve correctamente su mascarilla. Cuando finaliza la obra, la gente sale fila por fila. De esta manera se hace un teatro seguro¨.

¿Por qué hay que proteger la cultura? Tanto Martín, Arteta y Reguant, tienen la misma conclusión, ¨la gente echa de menos la cultura y eso lo hemos podido vivir cuando se estrenó la obra¨. ¨La cultura nos abre la mente y nos hace pensar en nuevos pensamientos, que posteriormente nos hace crecer como personas¨, justifica Martín, la importancia de una cultura segura.

¨¿Te llevan presa por salir a la calle sin cultura? Prueba a salir sin vestido¨ escribió en el bocadillo del cómic de Mafalda, el dibujante Quino. Frase que nos tiene que hacer reflexionar y más en estos momentos, donde la cultura no está debilitada por el Covid-19, sino por los políticos y las instituciones.

Por Miriam Martínez

 

 

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