‘El mirador de la memoria’ un bello homenaje a las víctimas de la Guerra Civil en el Valle del Jerte

Las esculturas desnudas de tres hombres y una mujer en lo alto de un mirador, parecen haber sido creadas para estremecer nuestras almas. 

 sierradelolvido

 

Las inmensas vistas del Valle del Jerte y la Sierra de Tormantos desde este mirador natural del Valle del Jerte se unen a las melancólicas esculturas en memoria de los olvidados, obra de Francisco Cedenilla Carrasco, que fueron situadas en 2008.

El conjunto artístico lo componen tres hombres y una mujer. Buscan su camino de regreso a casa: desaparecieron durante la Guerra Civil y aparecieron, simbólicamente, convertidos en piedra en 2009. Desde entonces miran fijamente el Valle del Jerte.

Lo miran desde El Torno, el mirador por excelencia del Valle, en Cáceres. Unas horas después de tomar corporeidad nuevamente, tras su inauguración, les volvieron a fusilar, por lo que muestran, inquebrantables, las mellas de los tiros.

 

miradormemoria1

 

Francisco Cedenilla, es el autor del conjunto escultórico El mirador de la memoriatiroteado por una o varias personas tras haber sido inaugurado unas horas antes en El Torno.

La obra de Cedenilla, fue colacada con la ayuda de la Asociación Comarcal de Jóvenes del Valle del Jerte, en las inmediaciones de la piscina municipal de la localidad torniega, junto a la carretera que une el casco urbano de esta población con la carretera N-110.

El conjunto histórico aparece en "El silencio de los otros" un documental español de 2018, dirigido por Almudena Carracedo y Robert Bahar, que retrata la lucha silenciada de las víctimas de la dictadura.

El mirador de la memoria es un grito silencioso en medio de la inmensidad. Un golpe certero conta el olvido.

 

miradormemoria2

miradormemoria5

jerte monumento olvido

a mirador de la memoria

a mirador de la memoria 4 

 

Como pájaros ciegos, prisioneros,
como temblantes alas detenidas
o cánticos sujetos,
suben amargamente
hasta la luz aguda de los ojos
y el desgarrado gesto de la boca,
los latidos febriles de la sangre,
petrificada ya, e irrevocable:
No pasarán.

-Octavio Paz

 

Turismo de Extremadura: Web

 

Cultura Inquieta logo