Como cualquier buen padre con talento para las cámaras, el fotógrafo francés Alain Laboile toma cientos de fotos de sus seis hijos.
Pero a diferencia los padres normales, juega a convertir esas fotos en algo un poco más real y a la vez mágico. Las fotografías de esta serie de Laboile, nos hacen reflexionar sobre como los cuentos de hadas cobran vida, llenos de contrastes, donde las bestias, los querubines, y los trucos de magia, cohabitan con preciosos niños franceses en el centro.
