Las obras del español Pejac en Tokio muestran desde una señora de la limpieza derramando la emblemática Gran Ola de Kanagawa desde su cubo, a un niño pequeño que riega un árbol Bonsai mientras una bandada de pájaros vuelan fuera de él, o a un samurai realizando un suicidio ritual con una rama de la flor del cerezo.
Sus trabajos son grandes ejemplos de arte urbano, así como de su creatividad y su experta técnica de cepillado. Nos encanta y somos grandes admiradores de su trabajo.
Junto con estas obras pintadas, también ha expresado su firme opinión acerca de la excesiva pesca japonesa a través de su pieza escultórica Sopa de Aleta, colocada en una acera en la bulliciosa ciudad de Shibuya.
via juxtapoz
