Habiendo pasado la mayor parte de su vida en la Bahía de Plenty, en North Island, Nueva Zelanda, Ben Young siempre se inspiró en el océano. El artista , ahora residente en Sidney, crea hermosas esculturas de cristal poniendo juntas varias capas de vidrio laminado cortado a mano y convirtiéndolas en olas fluyendo en el mar.
Al principio, las esculturas de Young pueden parecer simples, minimalistas y crudas. Pero luego te das cuenta de la cantidad de trabajo que se ha empleado en estas obras de arte altamente detalladas , que requieren muchas horas de planificación y de esbozo. No hay equipos de alta tecnología involucrados en el proceso de creación, y cada una de las piezas son "dibujadas a mano, cortadas a mano y hechas a mano" a partir del más fino cristal.
"Me encanta ver como las figuras de dos dimensiones evolucionan en creaciones tridimensionales y la manera diferente en que la luz juega en el interior del cristal", escribe Young. "Me encantan las cualidades líquidas que el cristal trae consigo. Me permite jugar con la iluminación y ver la reacción del cristal "-. Ben Young