¿Quién no ha querido saber lo que se siente al tener el cosmos colgado de una cadena? El artista del cristal japonés Satoshi Tomizu nos da la oportunidad de experimentar algo parecido con sus impresionantes piezas hechas a mano, Space Glass.
Sus colgantes son muy simples, pero increíblemente hermosos, ya que Tomizu parece captar un universo dentro de cada delicado adorno. Cada uno tiene un asa en la parte superior, lo que nos permite convertirlos en collares únicos y llamativos.
Tomizu comenzó a trabajar con cristal resistente al calor, a la edad de 28 años, y pasó años perfeccionando su arte, lo que le ha permitido crecer y convertirse en el experto artesano del vidrio que es hoy.
La mayoría de sus colgantes son bastante pequeños, con un ópalo en el centro para representar un planeta, y motas de oro dispersas dentro que actúan como grupos de estrellas.
Desde diferentes ángulos las piezas adquieren un aspecto totalmente nuevo, cada intrincado remolino y cada partícula captan el brillo la luz y consiguen una recreación rica e hipnótica de una pequeña galaxia en un collar.
via mymodernmet
