La fotógrafa Terry Lynn descubrió que meter a dos pit bulls en un fotomatón no es una mala idea en absoluto. En el momento justo, capturó como, lamiéndole la cara, Bumper mostró su afecto por su amigo Willis. Esta primera fotografía ha sido compartida miles de veces en redes sociales.
Bumper estaba en manos de un tipo (un montón de estiercol, digamos) que organizaba peleas de perros. Fue rescatado por el albergue de animales Mutts n Stuff. Mientras que Wills nació en manos de otra sabandija, otro organizador de peleas de Pit Bulls. Fue rescatado en 2009, junto a otros 500 perros (¡¡!!)
Estas fotos ilustran el hecho de que los Pit Bulls no son violentos por naturaleza.
