Tan privada como delicada, así es la fotografía de esta mujer con base en Rumania que cuenta historias y nos revela en su trabajo lo que hacemos cuando nadie mira.
Entrar en el mundo de Cristina supone olvidarse de lo límites, desnudarnos de prejuicios y artificios y disfrutar de la esencia. Esta es la única forma de entender la autenticidad de su forma de expresión.
Ella misma se autodefine como un espíritu libre e independiente, reflejándose esta forma de ser en su fotografía. Le apasiona todo lo que le ofrece la libertad: libertad de expresión, libertad de elección, libertad para ser ella misma. En relación con ello, le interesa la fotografía, la psicología, los viajes y fluir.
Vâjâean saca a la luz la parte más oculta de sus protagonistas, sus fortalezas, sus debilidades, sus cualidades, su personalidad y su manera de expresarse cuando están a solas consigo mismas y lo hace con un estilo de fotografía muy personal.
Cálidas y brillantes, sus fotografías resultan familiares, íntimas y acogedoras, donde prevalece lo auténtico, revelando esa parte que todos tenemos en nuestros rasgos de personalidad y que no acostumbramos a mostrar.
