En 1971 el fotógrafo británico Ryan Alexander, usó una beca de viaje de la Royal Society of Arts, para visitar el noroeste de Groenlandia, donde vivió en una pequeña comunidad Inuit. Esta experiencia le condujo a realizar una amplia documentación de la vida de los indígenas del Ártico y sus imágenes nos ofrecen una percepción de como estas comunidades nativas han conseguido sobrevivir.
