El lago Baikal, situado en la parte sur del este de Siberia, en Rusia, es una increíble maravilla natural que nos gustaría visitar al menos una vez en la vida.
No es sólo el lago de agua dulce más antiguo de la Tierra, de unos 20 o 25 millones de años de edad, sino también uno de los mayores y más profundos, albergando una asombrosa quinta parte del agua dulce del planeta.
En invierno el lago se congela durante unos cinco meses, de enero a mayo, pero el agua es tan clara que podemos ver hasta una profundidad de 40 metros desde la superficie.
Un fenómeno natural digno de ser fotografiado se produce en un momento muy específico del año, en marzo. El viento, las diferencias de temperatura, las heladas y el sol provocan grietas en la corteza del hielo que forman afloramientos geométricos.
Transparentes y brillantes, estas masas de hielo roto de color turquesa parecen fragmentos de vidrio que se elevan hacia el cielo. Son causadas por la lenta y desigual presión de la masa principal del hielo sólido, así como por las variaciones estructurales y de temperatura.
via mymodernmet






