Un buen fotógrafo sabe que la naturaleza, sus animales, sus colores, sus diferentes medios y su luz, poseen una fuerza visual incomparable que puede proporcionar instantáneas únicas y poderosas que, quizás, se den sólo cada cierto tiempo y que merece la pena inmortalizar.

En esta impresionante captura de dos tiburones buceando en mitad de una ola cristalina de tonalidades azules y turquesas, todo es perfecto; la composición, las texturas, la iluminación, las formas y la coreografía de los dos escualos componen una imagen llena de salvaje belleza.

El artífice de esta maravilla, es el fotógrafo Sean Scott que, en el momento en el que se dirigía a Red Bluff en Australia Occidental, un lugar remoto de acampada donde el desierto se encuentra con el Océano Índico, vio un grupo gigante de peces congregados cerca de la costa.
En esta zona suelen agruparse cientos de tiburones que Scott estuvo avistando y fotografiando con su dron hasta el momento en el que empezaron a disiparse y el hábil reportero vio la oportunidad perfecta de empezar a tomar fotos desde la orilla de la playa, con una perspectiva horizontal y mucho más cercana.

Scott relata el proceso mediante el cual logró su fantástica captura, "[...] cuando llegó la primera ola, disparé un tiro de prueba para obtener el encuadre y concentrarme en la toma; la siguiente ola se levantó justo en la orilla y, efectivamente, contenía dos tiburones grandes en su interior, así que, me alejé rápidamente, y obtuve tres de mis fotos favoritas".
"[...] intenté repetir la hazaña esperando dos horas más pero no los volví a ver tan cerca".

Aunque Scott es experto en fotografía subacuática y marina, es consciente de que las cosas tan extraordinarias pasan muy pocas veces en la vida y que, él tuvo la suerte de estar avispado en el momento justo y en el lugar idóneo en los que tomó esta fotografía con la que, ahora, podemos alucinar todos.
