La Intimidad, proyecto realizado por César Ordóñez en Tokio a finales de 2010 y plantea una reflexión sobre el valor de la intimidad. Definiendo “intimidad” como el espacio privado de cada persona desde un plano físico, emocional y espiritual. Y como, más allá de lo que digan las leyes, el respeto mutuo por ese "espacio" es un hecho posible en una sociedad que lo percibe como un bien común.
Seguramente las primeras imágenes que nos vienen a la cabeza de capital japonesa, son de multitudes aparentemente caóticas y de autopistas urbanas que discurren impunemente entre rutilantes y altivos rascacielos. Pero hay otra realidad que pasa casi desapercibida a simple vista; donde el silencio, la quietud, el respeto por los demás y por la comunidad, están presentes permanentemente. Una realidad que este proyecto quiere transmitir.
Este trabajo no pretende ser un reflejo documental de la sociedad tokiota, una sociedad compleja y poliédrica que no se puede definir a través de una sola idea o desde un solo punto de vista. Ni el concepto “intimidad” tal como aquí está presentado responde exactamente a una característica cultural japonesa. En realidad las obras de esta serie se pueden contemplar como metáforas visuales. Mi intención ha sido utilizar algunos aspectos de esa cultura y de la ciudad de Tokio, para plantear una reflexión positiva y generar un debate sobre un tema que me interesa especialmente: El respeto hacia los sentimientos, los pensamientos y el propio espacio físico vital de cada individuo, en la convivencia diaria con el resto de individuos de su sociedad. Quizá por el momento que estamos viviendo, o quizá por el momento de mi vida en el que me encuentro, cada vez estoy más sensibilizado frente a lo que podríamos definir como contaminación “sensorial” o “emocional”. Es decir, las incontables violaciones o interferencias que sufre a diario nuestro “espacio privado”.
César Ordóñez nació en Barcelona, ciudad donde realizó sus primeras exposiciones fotográficas a finales de los ochenta.
Tras un largo periodo en el cual compaginó su actividad artística y su vinculación profesional con la fotografía publicitaria y de moda, en los últimos años ha retomado con dedicación plena, su trabajo mas íntimo, vital y reflexivo. Desde entonces ha establecido en Barcelona y Tokio las bases donde desarrollar sus proyectos personales. Construyendo un discurso plástico y conceptual propio, fruto del intercambio de ideas y vivencias con el país nipón. Sus trabajos se centran principalmente en la investigación sobre las relaciones entre las urbes y sus habitantes y las emociones que este vínculo genera. Con una mirada "antropológica" e introspectiva llena de fuerza narrativa y estética.
