Una década después de publicar su última colección fotográfica, David Lynch reunió en un nuevo libro más de 100 fotografías de desnudos femeninos tomadas a lo largo de su trayectoria, en las que vuelve a explorar su particular mirada sobre el cuerpo, la sensualidad y la belleza.
David Lynch se expresó a través de la imagen en prácticamente todas sus facetas artísticas. Aunque alcanzó la fama internacional como director de cine, también desarrolló una extensa trayectoria como fotógrafo y pintor. En todas ellas mantuvo una especial fascinación por el cuerpo humano y, especialmente, por la figura femenina, que aparece de forma recurrente en su imaginario visual.
Prueba de ello son los impactantes close-ups de la película Mulholland Drive, las caricias de la cámara sobre Isabella Rossellini en Blue Velvet, y hasta la delicadeza con la que nos mostró a Laura Palmer en el primer episodio de Twin Peaks.
Habían pasado 10 años desde su exposición fotográfica, The Air Is on Fire, que reveló la visión artística de este icónico director, y ahora Lynch publicará a principios del próximo año junto a la Fondation Cartier Pour l’art Contemporain un libro con más de cien imágenes en blanco y negro y a color de desnudos femeninos, titulado simplemente David Lynch’s Nudes.
"Las ideas son como peces. Si quieres capturar peces pequeños, puedes quedarte en aguas poco profundas. Pero si quieres atrapar al pez gordo, tienes que ir más profundo. En lo profundo, los peces son más poderosos y puros. Son enormes y abstractos. Y muy hermosos. Por eso me gusta fotografiar mujeres, en especial desnudas… es increíble y mágico ver lo diferentes que son".
Como era de esperarse, las fascinantes imágenes rezuman clase, misterio y erotismo: las fotografías están más cerca de la abstracción que de los encuadres obvios, ofreciéndonos una visión caleidoscópica de la figura femenina, con ángulos en picada, labios carmesí que destacan en primer plano, sombras que develan curvas seductoras y cuerpos desnudos cubiertos por desenfoques y el humo del cigarrillo mientras las grietas de luz parecieran rozar delicadamente la piel de las modelos.
via mor.bo. h/t anothermag
