Fascinado por los misterios del océano durante toda su vida, el fotógrafo Pierre Carreau (anteriormente en Cultura Inquieta), documenta la fuerza y serenidad de las olas del mar, en su proyecto Aquaviva en el que lleva tradajando durante una década.
Las fotografías de alta velocidad que captura Carreau, hacen que las olas parezcan congeladas en el tiempo, dándoles un aspecto casi escultórico. "El agua es increíble", dice Carreau. "Es basicamente incolora, pero a través de la reflexión y la refracción puede poseer todas las tonalidades, todo el espectro de la luz".