Los retratos de doble exposición del artista español Antonio Mora fusionan rostros humanos con etéreos paisajes y distintas formas arquitectónicas.
Sus intrigantes combinaciones visuales demuestran las múltiples curvas, ángulos y líneas que se pueden encontrar tanto en el cuerpo humano como en el mundo que nos rodea.
El portafolio del artista evoca una sensación cautivadora y misteriosa, ya que une simultáneamente al hombre con la naturaleza y la arquitectura en una única fotografía.
Todas y cada una de las expresivas piezas parecen una instantánea de un sueño, lo que permite a los espectadores conectar fácilmente con las etéreas creaciones de Mora a un nivel inexplicablemente surrealista.
No importa lo que el artista elija para representar en su obra, cada retrato permite reflexionar sobre los componentes naturalistas y arquitectónicos que se reflejan en las diversas experiencias humanas.
