Mientras muchas personas se "arrastran" en sus desplazamientos diarios y cuentan pacientemente el tiempo hasta llegar a casa, el fotógrafo londinense Matt Crabtree aprovecha estas oportunidades para descubrir "genuinos momentos de belleza" entre sus compañeros de viaje.
Él transforma discretamente a los pasajeros en retratos renacentistas mientras realizan sus rutinas diarias, capta retratos con su iPhone, jugando con las sombras y la luz para emular el estilo de los pintores del siglo XVI.
Como fotógrafo autodidacta de Yorkshire que trabaja en publicidad, Crabtree se sorprendió cuando lo que comenzó como un entretenimiento, se popularizó rápidamente en Internet.
Las interpretaciones de Crabtree sobre estos momentos en el Metro, que son captadas y retocadas completamente con su teléfono, nos recuerdan que con un poco de imaginación y perspectiva, cualquier actividad "insignificante, silenciosamente observada" puede poseer un gran valor artístico.
