Es fácil decir que las mujeres son el tema principal de las vívidas pinturas fotorrealistas del artista belga Eddy Stevens; sin embargo, sus pinturas también tienen un distintivo fondo emotivo.
Para Stevens, la forma femenina posee un simbolismo mucho más profundo que el de la forma masculina. Esta riqueza simbólica adicional le brinda al artista una gran cantidad de "herramientas" para narrar historias en las que los modelos de sus obras se convierten en los personajes principales.
En sus primeros años, Eddy Stevens pasó mucho tiempo actuando en escenarios, y los paralelismos con su trabajo como pintor no son una coincidencia. Para él, el teatro y la interpretación no son simples simulaciones, sino una forma de representar la realidad. Esto lo lleva inevitablemente a desempeñar el papel de un director escénico en sus propias pinturas, dando vida a las escenas como si fueran obras teatrales.
El interés inicial por la figura femenina marcaría las bases del lenguaje visual, que más tarde evolucionaría hacia otras exploraciones temáticas, pero manteniendo siempre la riqueza simbólica y la atmósfera dramática que define su estilo.
