Los conflictos internos del hombre es uno de los temas predilectos de la artista polaca Agnieszka Nienartowicz, la cual ha encontrado en la pintura del S.XV su inspiración para plasmarlos.
Una de las pinturas escogidas por la artista Agnieszka Nienartowicz ha sido el emblemático y a la vez enigmático fragmento del cuadro "El jardín de las delicias" de El Bosco. Y es que, nuestra primera impresión ha sido engañosa pues, lo que parece ser la fotografía de una mujer con un gran tatuaje, en realidad es toda entera una pintura. Una exquisita combinación entre la mítica pintura y el arte del tatuaje.
Una pintura repleta de simbolismo, que la artista ha hecho suya trasladándola a la espalda de una mujer en forma de tatuaje. Una visión más contemporánea que, sin duda, nos ha inspirado y con la que demuestra tener una gran habilidad en este arte.
La artista, con formación en Bellas Artes, escuela que abandonó hace tan solo dos años, tiene un profundo interés sobre los temas de la psique humana, en concreto las emociones y los conflictos internos del hombre y, por esta razón, la elección de El Jardín de las Delicias ha sido la pintura que más le ha inspirado.
Una pintura de temática fantástica en la que, precisamente, la figura humana es la protagonista. Una obra repleta de simbolismos en donde predomina en todo momento la antítesis del bien y el mal. Para la artista: "Los humanos están llenos de contrastes y de contradicciones, quieren hacer el bien y en su lugar hacen el mal".
