El éxito apabullante de una película o una serie no solo reside en un buen guión, un buen reparto, una buena dirección o una buena fotografía. Muchas veces, su éxito radica en una idea genial que genere expectación o impacto a la hora de publicitarla.
Son muchos los casos en los que una gran campaña de marketing ha hecho que la popularidad de una película o una serie vaya más allá de las salas de cine y de los salones de nuestras casas convirtiéndose en un fenómeno sociológico del que se hable en todos los rincones del mundo.
Conscientes de ello, el equipo de profesionales de la ECAM (Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid) pone a tu disposición el Máster en Entertainment Marketing para que aprendas las distintas fases de lanzamiento de un producto y a desarrollar las diversas estrategias que están implicadas en la venta de una película o una serie.
Con esta formación, tú también podrías idear una de esas campañas publicitarias que hagan historia. Te invitamos a inspirarte haciendo un repaso cronológico por diez que, desde luego, deberían haberse llevado un Oscar.
1. Psicosis, de Alfred Hitchcock (1960)
Para que no se desvelara su potente plot twist, Hitchcock no dejó que su reparto concediera entrevistas, lanzó un tráiler en el que no enseñaba prácticamente nada, no hizo pases de prensa y dio instrucciones a las salas para que las proyecciones no comenzaran hasta que no estuvieran todas las butacas ocupadas. Esto generó grandes colas en las entradas y muchísima expectación y misterio en torno a la cinta. El resultado: Psicosis fue la película más taquillera del cineasta.
2. Tiburón, de Steven Spielberg (1975)
Tiburón sentó las bases de lo que hoy se conoce como un blockbuster veraniego. Fue la primera película en tener una publicidad televisiva masiva que costó lo mismo que su rodaje y generó una tremenda curiosidad. Este hecho fue determinante para que se convirtiera en la primera producción que recaudó más de 100 millones de dólares en taquilla. Ese verano, nadie se baño a gusto en una playa.
3. Twin Peaks, de David Lynch (1990)
¿Quién mató a Laura Palmer? Esta pregunta y la foto de la actriz Sheryl Lynn Lee en una bolsa de cadáveres fue lo único que necesitó David Lynch para revolucionar la televisión en la década de los años 90. “Perdérsela sería un crimen” rezaban los anuncios en los periódicos y las revistas.
4. El proyecto de la bruja de Blair, de Daniel Myrick y Eduardo Sánchez (1999)
Antes de que Internet se convirtiera en el nido de fake news que se ha convertido, Myrick y Sánchez ya engañaron a todo el mundo. Antes del estreno de la cinta que puso de moda el found footage (películas hechas con supuestas grabaciones reales), los directores llenaron la red con leyendas y testimonios “reales” sobre la bruja de Blair y la desaparición de los tres estudiantes que protagonizaban la película. Muchos espectadores creyeron que lo que estaban viendo en la película era verídico, lo que elevó mucho la experiencia cinematográfica. La cinta sigue siendo una de las más rentables de la historia.
5. Kill Bill vol.1, de Quentin Tarantino (2003)
Quentin Tarantino mostrando una vez más alarde de su amor por lo vintage y la cultura pop retro, decidió llevar la campaña publicitaria de Kill Bill vol. 1 a las calles. Las vallas publicitarias y los carteles que se diseñaron para anunciar su portentosa oda a la venganza, fueron dignas de un museo de arte contemporáneo. El resto lo hicieron los viandantes que se toparon con la cartelería y el boca a boca.
6. Paranormal Activity, de Oren Peli (2007)
Con otra producción menor como la de la bruja de Blair y otra cinta de esas que parecían caseras, el equipo encargado de publicitar la película de Oren Peli pensó que el tráiler no sería lo suficientemente impactante como para hacer que la gente acudiera al cine en masa. La solución: grabaron con una cámara nocturna, las reacciones reales de ese primer público que se convirtió en la cobaya de un aterrador experimento que se hizo viral.
7. Sex Education, de Laurie Nunn (2019)
La famosa serie británica que en los últimos años se ha popularizado por su humor gamberro y por no tener ningún tipo de pudor a la hora de mostrar la sexualidad de adultos y jóvenes, también se ha hecho mundialmente famosa por sus descaradas promociones. El truco: provocar desde las calles y contar con el alcance de las redes sociales. Uno de sus mejores artefactos fue el preservativo gigante que le pusieron al obelisco de Buenos Aires.
8. Smile, de Parker Finn (2022)
Las cintas de terror siempre son carnaza para generar expectación y levantar el morbo en torno a una sensación tan primaria como es el miedo. Smile, la regular cinta de Parker Finn, tuvo, sin embargo, una campaña publicitaria más que acertada que hizo que tuviera muy buenos resultados en taquilla. Varios intérpretes anónimos aparecían en eventos deportivos multitudinarios sonriendo a cámara de una manera totalmente perturbadora. Los vídeos dieron la vuelta al mundo.
9. Barbie, de Greta Gerwig (2023)
Barbie y su invasión rosa que conquistó a numerosas firmas, ha sido una de las campañas publicitarias más caras y eficaces de la historia. Además, la colosal estrategia de marketing que se orquestó se vio beneficiada por la rivalidad amistosa que surgió con el otro gran estreno del verano, el de Oppenheimer. El trend Barbenheimer ayudó a que la cinta de Greta Gerwig pulverizara la taquilla. Aunque no hay nada como un buen beef, puede que la icónica protagonista de la cinta, la nostalgia y un buen puñado de dólares también tuvieran algo que ver con su éxito.
10. La sustancia, de Coralie Fargeat (2024)
El fenómeno cinematográfico reciente que se ha visto más favorecido por la viralidad, sin duda ha sido el de La Sustancia. El éxito de la cinta se debe por un lado, al morbo surgido entre el paralelismo que hay entre la historia real de la actriz Demi Moore y la del personaje que interpreta en la película y por otro, a su poderosa propuesta estética. Además, su grotesco argumento dio lugar a una oleada de memes llenos de ironía y humor que pusieron sobre la mesa temas tan controvertidos como el edadismo y el culto a la eterna juventud. La jugada salió redonda como la yema de un huevo.
Tras este repaso, seguro que te ha entrado el gusanillo de proponerte el reto de crear una campaña de marketing de la que hable todo el mundo.
Para ello, puedes cursar el Máster en Entertainment Marketing de la ECAM que nace para atender las necesidades que hay en el área de marketing en el cine y en la TV, debido a la creciente expansión de la oferta de entrenamiento audiovisual.
Esta necesidad de destacar el producto cinematográfico o televisivo ofrece una oportunidad exclusiva para que te formes junto a los mejores profesionales en activo, especializados en el marketing y la comunicación de la industria del entertainment.
En ese sentido, el máster ofrece una formación eminentemente práctica, apoyada en la realización de talleres y proyectos, en los que podrás colaborar en la concepción y el desarrollo de estrategias de Entertainment Marketing, especialmente en las diferentes fases de un lanzamiento al mercado.
- Aprenderás cómo funciona la estrategia de marketing y publicidad de un proyecto desde cero.
- Conocerás en detalle las últimas tendencias en materia de marketing y comunicación en cine y TV.
- Te involucrarás en las distintas fases de lanzamiento al mercado de un producto audiovisual.
- Aprenderás cómo funcionan los departamentos de marketing de los diferentes canales de entretenimiento audiovisual.
Tú también eres capaz de llevar a cabo una de esas estrategias de marketing que merezcan un Oscar y hagan que una película o una serie sean icónicas. Tienes aquí toda la información para ello.
