El amor puede ser la más devastadora de las enfermedades; no siempre es como nos lo venden las comedias románticas, los grandes almacenes, la televisión o esos que viven cegados y ensimismados en sus primeras fases, cuando todavía no han descubierto su lado fiero, cuando todavía no han descubierto la que es, en muchas ocasiones, una mentira podrida.
Amy Winehouse cantaba aquello de “Love is a losing game” siendo buena conocedora de lo que era vivir amores tóxicos; el que sentía por ella misma, el que sentía por los demás y el que dejó que los demás sintieran por ella.
No supo gestionar bien los demonios de una vida demasiado corta, pero al menos amó la música y eso hizo que muchos y muchas la amaramos a ella y sintiéramos debilidad por su manera de entender la vida, el arte y la rebeldía.
Todo nuestro afecto no fue suficiente. La espiral de autodestrucción en la que entró por conocer el lado más amargo de la pasión (la peor droga que quizás probó), la consumió apresuradamente hasta que su voz y su alma se apagaron para siempre para que no la olvidáramos nunca.
¿Quién no ha sufrido por alguien? ¿Quién no ha intentado pelear por una relación desgastada? ¿Quién no ha visto consumida su autoestima por todas las sombras que muchas veces proyectan las relaciones afectivas?
El estado mental que tenemos cuando nos hemos dejado llevar por el amor y el cariño, nos hace estar vulnerables a niveles de los que no somos conscientes; embriagados e intoxicados por los sentimientos más irracionales que hemos tenido nunca, nos lanzamos al vacío sin red, con la idea y el deseo de que no nos estamos equivocando, que es lo mejor que nos va a pasar en la vida.
Puede que así sea pero, cuando no lo es, cuando nos damos de bruces contra los muros de los castillos que nos habíamos montado, caemos en pozos profundos en los que nada parece tener sentido.
Todos y todas esos misántropos y misántropas que ya no creemos en nadie, que nos hemos vuelto unos cínicos y unas cínicas tras superar nuestro último desengaño y tras pasar esos días en los que andábamos como pidiendo perdón por vivir, necesitamos, paradójicamente, seguir creyendo en el amor en alguna de sus formas
Dejemos atrás esos momentos en los que íbamos arrastrándonos por las esquinas como zombis que no entendían su postapocalípsis, en los que montábamos escenas dramáticas con los amigos cada vez que nos pasábamos con el vino, en los que la cama se convertía en nuestro refugio, en los que nos poníamos esas canciones para hacernos el harakiri llorando hasta la deshidratación o en los que pasábamos las horas pagándola con el cenicero o la nevera extendiendo nuestra culpabilidad hasta el infinito.
Con motivo del próximo maldito 14 de Febrero, os propongo catorce formas de enamoraros que no implican otra persona al lado, otro palo y, por tanto, otro proceso de rehabilitación...¿verdad Amy?
1. “La forma del agua” (Guillermo del Toro). Enamoraos de un anfibio y tendréis asegurados los sueños húmedos.
2. “Blade Runner 2049” (Denis Villeneuve). Enamoraos de un sistema operativo y reseteadlo cuando os apetezca.
3. “Lars y una chica de verdad” (Craig Gillespie). Enamoraos de una muñeca de látex y el sexo siempre será seguro.
4. “American Psycho” (Mary Harron). Enamoraos de vosotros mismos y será hasta que la muerte os separe.
5. “La Princesa Mononoke” (Hayao Miyazaki). Enamoraos de la naturaleza y siempre tendréis algo nuevo que descubrir.
6. “Ruby Sparks” (Jonathan Dayton). Enamoraos de alguien ficticio y jamás superará a la cruda realidad.
7. “Sing Street” (John Carney). Enamoraos de la música y siempre escucharéis lo que queréis oír.
8. “Factory Girl” (George Hickenlooper). Enamoraos de las musas y todo será inspirador.
9. “Blow Up” (Michelangelo Antonioni). Enamoraos de las artes y cualquier sensación podrá tomar forma.
10. “Billy Elliot” (Stephen Daldry). Enamoraos del baile y siempre llevaréis el ritmo, podréis marcar los pasos.
11. “Selfie” (Víctor García León). Enamoraos de la libertad que da dejar caer las vendas.
12. “50/50” (Jonathan Levine). Enamoraos de la vida y cualquier día será una oportunidad.
13. “The Florida Project” (Sean Baker ). Enamoraos de la amistad porque es la única relación abierta que funciona.
14. “Call me by your name” (Luca Guadagnino). ¿A quién quiero engañar? Ojalá siempre nos enamoráramos como la primera vez...
...porque el amor todo lo cura, todo locura.
