El ruso Mercuro B. Cotto es un fotógrafo que se resiste a la realización de retratos formales. Fotografía figuras delicadas y femeninas dentro del flujo de su entorno. Hay una sensualidad subyacente, un sentido de romance o emoción que se transmite a través de la suavidad de la luz y el tono.
Vive y trabaja en Moscú.















