David Hamilton (1933-2016) será siempre reconocido por sus imágenes de foco suave y difuminado. Su trabajo siempre se vio envuelto en la polémica, generando controversia durante dos décadas controvertido por retratar desnudas a mujeres jóvenes.
El onírico trabajo de Hamilton detiene el tiempo, atrapa la belleza y la nostalgia. En una ocasión el diario británico The Guardian escribió "las fotografías de Hamilton ha sido durante mucho tiempo la vanguardia, pero ¿es arte o pornografía?". Afortunadamente ese discurso ha quedado trasnochado y podemos ahora sencillamente disfrutar su obra. Es innegable que Hamilton era un amante de la belleza, que sabía cómo atraparla en sus ensoñadoras fotografías. En las flores, objetos, paisajes marinos y, por supuesto, las jóvenes.
En su obras encontramos recuerdos de tiempos pasados, cuando la inocencia y la belleza eran la norma, cuando el arte se encarnó en belleza. Tristemente, acusaciones de su supuesta perversidad y de violaciones sobre alguna de sus modelos hacen que una negra sombra se pose sobre su figura.
