Campaña de sexo seguro a cargo de la MTV en forma de tiras cómicas con improbables escenarios sexuales, con el lema "El sexo no es un accidente".
A finales de los años noventa, la cadena de televisión estadounidense MTV, lanzó una de sus campañas de concienciación más recordadas sobre sexo seguro. En lugar de recurrir a mensajes institucionales o didácticos, la cadena apostó por un formato inesperado: pequeñas tiras cómicas que mostraban situaciones sexuales absolutamente improbables.
Las viñetas presentaban encuentros surrealistas y cómicos —desde parejas que terminaban enredadas en escenarios absurdos hasta situaciones tan ridículas que parecían sacadas de una película de animación— para subrayar una idea muy simple: incluso cuando el sexo surge de forma inesperada o en circunstancias caóticas, la protección no debería quedar fuera de la ecuación.
Cada tira terminaba con el mismo lema, directo y fácil de recordar: “El sexo no es un accidente.” Con ese mensaje, la campaña invitaba a pensar en la responsabilidad y la planificación como parte natural de la vida sexual.
El uso del lenguaje visual del cómic —rápido, irónico y cercano a la cultura pop— permitió que la campaña conectara especialmente con el público joven. Las viñetas circulaban tanto en televisión como en materiales impresos y se convirtieron en un ejemplo de cómo la cultura pop podía abordar temas de salud pública sin perder creatividad ni humor.
