Todos tenemos un lugar al que vamos cuando necesitamos alejarnos del caos que muchas veces desprende la ciudad. Un sitio que nos aporta serenidad y tranquilidad. Perfecto para reflexionar y a su vez buscar inspiración.
Da igual el rincón que escojamos. Todos ellos tienen en común su encanto, su alejada ubicación y sus vistas.
Y es que las vistas son realmente el elemento diferenciador de un paisaje u otro. Y en cuestión de vistas A Coruña, en este caso, se lleva la palma.
Los acantilados de Loiba es uno de esos lugares en los que más de uno podría perderse y permanecer durante horas. Nos ofrece un contraste entre montaña, mar y aire desde cualquier posición. Un panorama que parece haberse erosionado y formado para alegrar la vista a todas aquellas personas que lo escogen como su rincón predilecto.
Pero entre los acantilados y olas cobra especial protagonismo un banco. Privilegiadas las vistas que acompañan a este banco solitario que invita a leer, relajarse o tener unos instantes contemplativos.
General Optica nos ha brindado la oportunidad de ser conocedores de este sitio, digno de ser el decorado de cualquier película, gracias a los testimonios de los habitantes de la zona que cuentan los secretos del lugar y nos dan algunos consejos para alegrarnos la vista.
Nosotros ya hemos escogido nuestro rincón fetiche. El banco de los acantilados de Loiba, un escondite donde el paisaje se vuelve arte, cambiando y transformándose cada segundo.
Y vosotros, ¿tenéis el vuestro?
