A menudo asociamos alcohol con diversión, vida social, risas y bailes, pero cuando la cosa se nos va de las manos, hay un después mucho menos divertido.
El fotógrafo británico, Lee Chapman, decidió capturar esta cara B de las fiestas a la mañana siguiente, por las calles de Tokio.
Japón es un país con unas tasas mínimas de criminalidad y con una alta esperanza de vida, pero estas fotografías confirman que a los japoneses les encanta salir de fiesta, a veces demasiado...
Chapman llegó a Tokio allá por 1998 con la intención de quedarse un año o dos, pero enseguida se dió cuenta de que era muy poco tiempo para entender el país.
Cuando aceptó que la comprensión real y total era un imposible, comenzó a sentir Tokio como su hogar y a valorar lo maravillosamente diverso que es el país que considera "una absoluta delicia cuando se trata de fotografía", y allí se ha quedado a vivir.
Durante ese tiempo, el fotógrafo ha creado el website de fotografía de calle "Tokyo Times", y ha retratado con su cámara cada rincón y situación de las calles de esta fascinante ciudad, por lo que la conoce a la perfección.
Chapman confirma que los clichés están ahí: el cruce más transitado del mundo, el manga, los robots... pero detrás de todo esto hay un mundo muy diferente, otra cara de la ciudad que poco tiene que ver con la que estamos acostumbrados.
Es el caso de estas personas que debido a un excesivo consumo del alcohol, se han visto en estas situaciones tan lamentables. Podrían haber sido captadas, probablemente, casi en cualquier ciudad del mundo.
Quizá la próxima vez que vayamos a tomarnos la última, no nos vendría mal recordar estas imágenes...
